Dios es la fuente de los milagros y el protector de los que le aman.

Dice El Señor en Isaías 43: 18-25 No os acordéis de las cosas pasadas; ni consideréis las cosas antiguas. He aquí que yo hago una cosa nueva; pronto surgirá ¿No la conoceréis? Otra vez os haré un camino en el desierto y ríos en el sequedal.

Estas palabras de Dios reafirman su promesa, de que los milagros continuarán para demostramos que Él siempre estará con nosotros. Porque aun cuando el pueblo de Israel presenció todos los milagros que Jehová hizo para sacarlos de Egipto endurecieron su corazón. Y lo hicieron enojar con su incredulidad. Por eso toda una generación fue condenada a morir en el desierto, sin ver la tierra prometida.

Dios es la fuente de los milagros.

Los animales del campo me honrarán, también los chacales y los avestruces. Dice El Señor: Porque daré aguas en el desierto y ríos en el sequedal para dar de beber a mi pueblo escogido. Este es mi pueblo que yo he formado para mí; ellos proclamarán mi alabanza. Sin embargo, no me invocaste Jacob, sino que te cansaste de mí, oh Israel.

No me trajiste corderos como tus holocaustos, ni me honraste con tus sacrificios. No te hice servir con ofrendas ni te fatigué con incienso. No compraste para mi caña aromática por dinero, ni me saciaste con el sebo de tus sacrificios. Más bien me abrumaste con tus pecados; me fatigaste con tus iniquidades.

Yo Soy, Yo Soy el que borro tus rebeliones por amor, de mí y no me acordaré más de tus pecados. Una vez más Dios nos da una nueva oportunidad para redimirnos. A pesar de nuestros pecados, de nuestras rebeliones y de la iniquidad que mora en nuestros corazones. Él está dispuesto a borrar nuestras trasgresiones y a perdonar nuestros pecados. Los milagros que presenciamos a diario son para recordarnos que nuestro Dios es el mismo hoy y siempre.

Porque no hay nadie como Él tan dado a la misericordia y al perdón. No le creas al enemigo cuando te diga que no hay vuelta atrás. No hay pecado que Dios no pueda perdonar por horrible que sea, si el arrepentimiento es verdadero. El día grande y terrible del Señor está cada vez más cerca.

Las trampas y el odio del enemigo son cada vez más sofisticadas. Ármate con la palabra del Señor y que tu fe sea el escudo para defenderte del enemigo. En Dios está la victoria.

La depresión en niños es un puente al suicidio infantil y a las adicciones tempranas.

La mayoría de las personas desconoce que la depresión no solo ataca a los adultos. La depresión en los niños pequeños es un factor de riesgo a tener en cuenta para prevenir los suicidios infantiles, las adicciones a temprana edad y los comportamientos psicóticos. Esta enfermedad disminuye los niveles de energía, afecta el sueño, el apetito y la concentración de nuestros hijos.

Es muy importante hermanos orar en todo tiempo por nuestros hijos. Estos son tiempos difíciles y el enemigo ataca lo más vulnerable y debemos proteger a nuestros niños; que son la nueva generación de seguidores del Dios Altísimo.

 ¿Cómo puedo saber que mi hijo está deprimido?

Esta, seguramente será tu pregunta. Los niños deprimidos pierden el interés en las tareas escolares. Parecen cansados, se dan por vencidos con facilidad y suelen aislarse de sus familiares y amigos. Pero esta es solo la punta del iceberg.

Otras veces presentan irritabilidad extrema o episodios de ira. Episodios de tristeza aparentemente sin motivo y crisis de llanto.

¿Por qué es tan difícil reconocer estos síntomas?

La mayoría de los padres cuyos hijos tienen depresión piensan que el mal humor y la irritabilidad de sus hijos es producto de una actitud irrespetuosa o negativa (hijos rebeldes o malcriados) y el nivel de energía bajo y la falta de interés por todo lo interpretan como vagancia. Es muy importante no tomar estas conductas a la ligera porque a la larga los episodios de depresión infantil severa terminan en suicidio, adicciones o algo mucho peor.

Para los cristianos orar en todo tiempo es lo que protege a la familia y los hijos de los ataques del maligno. Son los padres que aman a Dios los que a menudo se enfrentan a este tipo de ataque y muchos pierden la batalla. Sin embargo, en todo momento tienen a mano el arma más poderosa ¡La oración! ¡Tenemos que proteger a nuestros hijos! Así como los patriarcas oraban por su familia cada día para protegerlos del mal. Más nosotros que vivimos los últimos tiempos debemos ser celosos y orar por la salvación de la familia.

Depresión en niños ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Hay varios síntomas que son muy comunes y que podemos tratar desde el hogar además de nuestras oraciones. Lo principal es poner la fe en Dios que todo lo puede.

  • Si el niño presenta baja autoestima o le hacen bulling. Elogia a tu hijo con sinceridad y hazle ver dónde es bueno. Acentúa lo positivo en él. Ayúdalo a aceptar sus errores de manera comprensiva y guíalo por el camino correcto. Sentirse apoyado y querido es importante para un infante.
  • Si el niño siente culpabilidad, enséñale a distinguir los eventos que el puedo controlar y los que están fuera de su alcance. Has que se sienta cómodo hablando de ello.
  • Una familia no debe ventilar asuntos privados frente a los menores. Si habrá cambios en el entorno familiar coméntale con antelación y enséñale lo positivo de este cambio.
  • Cuando siente desesperación o impotencia pídele que te hable de sus sentimientos y que escriba tres o cuatro veces al día los sentimientos positivos. De esta forma mejorará.
  • Si ha perdido el interés y muestra tristeza dedícale tiempo. Planifica actividades interesantes para él y coméntale temas agradables.
  • Cuando halla problemas con el apetito o tenga problemas con el peso no lo obligues a comer y prepara sus comidas favoritas siempre en la proporción adecuada.
  • Si tiene dificultades para dormir mantén un horario constante, ponle música relajante o lean juntos. Esto le ayudará.
  • Si el niño tiene un comportamiento agresivo, no reacciones con ira. Rechaza la conducta destructiva de manera amable pero firme. Estimúlalo a que exprese sus sentimientos de ira de la manera apropiada. Habla, apoya, pero siempre diciéndole de manera amable lo que está mal.

Sentirse amado, apoyado y seguro es lo más importante para un niño. El hogar es crucial para que un joven no desarrolle problemas de conducta. Es cierto que el entorno puede perjudicar. Pero cuando hay una base sólida de buenos valores en casa y la protección del Dios Altísimo sobre todas las cosas; el enemigo no prosperará.

¿Puede Dios ayudarme a sacar la depresión y la pereza de mi vida?

Muchos de nosotros sentimos desmotivación alguna vez en nuestras vidas. Otros llegamos a creer que no podremos salir adelante. Nos estancamos y no podemos dar un paso más. El matrimonio se vuelve un desastre, se destruyen nuestras ilusiones y sueños. Todo sale mal, estamos solos. Nos deprimimos, lloramos, comemos de más y engordamos y por último llegamos a pensar que el suicidio es la solución. Entonces nos preguntamos ¿Puede Dios ayudarme a sacar la depresión de mi vida? Y la respuesta es Sí.

Destruirnos. Ese es el plan del enemigo no el plan de Dios. Dios nos ama y llegamos al mundo con un propósito. El suicidio es la 3era causa de muerte en el mundo. Más de 800 000 personas se suicidan cada año y las tentativas de suicidio duplican este número.

¿Sabías que son nuestros jóvenes entre 15 y 19 años los que más se quitan la vida?

Así es hermanos. No solo los adultos con problemas económicos, amorosos o de cualquier índole se suicidan. Nuestros niños que no han empezado a vivir se están yendo. Y ese es el plan del enemigo destruir a nuestros hijos y a nosotros mismos. Debemos de hacer algo para parar esta tragedia y para que la luz de nuestros niños no se apague antes de tiempo.

Debemos decirle no a nuestra pereza y a nuestra depresión. Porque nosotros afectamos a los demás con nuestro comportamiento. No es fácil porque si fuera fácil no hubiera millones de personas sufriendo depresión en el mundo y tomando medicación. Es una decisión del alma, pero ¡Si se puede!

El arma del enemigo es utilizar tus carencias, tus sueños, tus ambiciones y destruirte por dentro. El enemigo toma lo que más ama y deseas para dejarte vacío. Después que tu alma está vacía puede manipularte y arrastrarte al suicidio. Los suicidas no heredarán el reino de Dios.

¿Puede Dios ayudarme a sacar la depresión y la pereza de mi vida?

Es una pregunta que quizás te has hecho muchas veces. Solo Dios puede sacar de ti la depresión y la pereza. Pero necesitas clamar a Él. No un día ni dos días. Porque el enemigo sabes que eres débil y te acechará. Dios será tu escudo. Pero deberás clamar a él cada día de tu vida. No será fácil, pero cada día que clames a Dios por su misericordia las cadenas que te atan al enemigo irán cayendo y te sentirás cada día más libre y más feliz.

Yo me levanto y lo primero que digo es Gracias Jesús por la vida, por la comida, por el techo, por este trabajo que no me gusta, pero es el único que tengo. Y confío en que este trabajo me prepara para lo que en el futuro tienes para mí. Yo me acuesto y vuelvo a agradecer también por llegar a salvo a casa.

Si estás triste porque no encuentras un trabajo mejor, recuerda que hay personas sin hogar que ni siquiera pueden tener el trabajo que tú tienes. Y agradecerían por tenerlo. ¿Eres pobre? Recuerda al rico que se suicida a pesar de tener todas las riquezas y comodidades.

Mira al rico que está enfermo y cuyas riquezas no le pueden dar salud. Mira al rico que no es feliz porque todos andan tras su dinero y no tiene en quien confiar. Por eso sus almas se vuelven frías y despiadadas. Están solos en medio del lujo y la riqueza siempre temiendo por su vida en lo más profundo.

¿Estás enfermo? Todo en la vida tiene solución. Dios es el sanador e incluso tiene el poder para levantarte de la muerte. No temas. Solo pon tu fe en él.

Pasos para vencer la depresión y la pereza con la ayuda de Dios.

  • Señor perdóname. Reconozco que soy débil. Reconozco que tú eres El Señor y que en tus manos está mi salvación. Perdona mis pecados Jesús y líbrame de esta depresión que está dañando mi vida y la de mis seres queridos.
  • Líbrame Señor de la pereza y bendíceme con un nuevo comienzo bajo tu gracia. Espíritu Santo de Dios guíame y protégeme de las manos de enemigo a partir de hoy en el nombre poderosos de Jesús.

Después da a gracias a Dios por lo que tienes y pídele con fe que se haga su voluntad en tu vida. Dios quiere para ti alegría, felicidad. Él sabe lo que tu necesitas y te ayudará a recuperar tu vida, te traerá paz y felicidad. Haz esto cada día. El enemigo intentará ponerte trabas para que no lo hagas, pero debes perseverar. Dios está contigo por eso te habla hoy.

Gloria al Dios altísimo.

¿Es el libro de Enoc una mirada a nuestros orígenes?

A veces me pregunto por qué el libro de Enoc alberga tanta controversia. Sabemos que el libro tiene casi 5000 años. Si fue hecho por alguien que no fue Enoc, que es lo que alegan los escépticos ¿Con qué objetivo un hombre que vivió hace más de 5000 años haría algo así? Es irrelevante si el que escribió estos hechos fue o no Enoc. Porque no se pone en duda la edad del libro sino su autor. Lo relevante es que este anciano texto también habla de nuestro salvador Jesucristo y de su segunda venida. Es un texto que habla sobre el apocalipsis mucho antes de que Juan tuviera las visiones sobre el fin.

El libro de Enoc no es creíble en muchas de sus partes.

Hace 250 años nadie creería que se podía viajar a la luna, que existieran móviles inalámbricos y Wifi y mucho menos que hubiese automóviles eléctricos como el Tesla. Seguramente si alguien hubiera hablado de estos avances tecnológicos durante la inquisición española; hubiera sido quemado como hereje en la hoguera o forzado a morir en un manicomio. Y sin embargo aquí estamos en la era de la tecnología.

 Por tanto, hay que centrarse en el mensaje divino y no en lo que creemos o no que no existe porque lo que hoy parece imposible para nuestra generación será un hecho para las generaciónes futuras. Y lo que hoy puede ser imposible para los que no vivimos el pasado, seguramente fue una realidad para nuestros ancestros.

El libro de Enoc no degrada el mensaje del evangelio.

Por supuesto que el Libro de Enoc no tergiversa el Evangelio. Lo complementa. Es nuestro pasado, el pasado de los primeros seguidores del Dios viviente. Nos muestra lo que fue antes. Y nos da la Esperanza de la llegada al mundo del Mesías y del nuevo pacto.

El libro de Enoc se estudia para saber el pasado. Todos leemos el Pentateuco porque nos habla de los inicios de la creación y para conocer mejor a nuestro Dios. Así también el libro de Enoc nos habla de nuestros primeros antepasados ¿Qué el libro de Enoc habla de gigantes que habitaban la tierra, de ángeles caídos y otras horrorosas cosas?

Nuestro antiguo testamento dice que Dios abrió el mar rojo para que Israel pasara y que el Espíritu de Dios los seguía en una columna de fuego en la noche para alumbrar y una columna de nube en el día. Nuestro Dios peleó enviando fuego desde el cielo contra los enemigos de Israel, los alimento con maná 40 años en el desierto. Y lo creemos por fe. Si creemos en eso podemos creer que hubo gigantes, no veo la gran diferencia. Además, los descendientes de gigantes vivían en Hebrón la ciudad que tomó Caleb para su descendencia.

El libro de Enoc es solo conocer el pasado. Sabemos que Cristo con su muerte selló un nuevo pacto de salvación para la humanidad. El libro de Enoc no es para ser predicado. Pero si Dios permitió que sobreviviera hasta hoy es porque debe de ser conocida una historia que todos quieren borrar. Porque aterra pensar que cosas como esas caminaron sobre la faz de la tierra.

Nuestra vida es pasado presente y futuro. La sabiduría y el conocimiento son dones de Dios y no podemos asombrarnos de nada. Por eso lee, descubre, pero nunca te apartes de Dios. Cuando vallas a leer libros como este pide a Dios discernimiento y sabiduría. Hay mucho de horror en este libro, cosas increíbles y algunas dolorosas. Pero la sabiduría de Dios está en él.

 Somos seres imperfectos que a pesar del sufrimiento y de los milagros nuestro corazón es duro como piedra. Que Dios tenga misericordia de Nosotros.

Odisea Galáctica

Capítulo I

El Imperio de los Larperión.

Helen vio partir la inmensa nave nodriza desde el ordenador de su despacho en la Casa Blanca. Habían hecho todo lo posible para sostener la vida. Pero el planeta envenenado por los gases tóxicos y arrasado por la guerra, la sequía y la desforestación se negaba a seguir respirando.

Los mares azules habían desaparecido. El océano contaminado de petróleo y líquidos venenosos se había convertido en un peligroso enemigo. Bañarse en sus aguas significaba la muerte.

 Lo inevitable los cercaba a pesar de todos los esfuerzos. Aún unidos, los líderes del mundo no podían hacer nada para detener la catástrofe que se avecinaba.

 Un inmenso cometa se dirigía hacia la tierra. Colisionaría en menos de una semana y todo lo que respiraba en el planeta moriría. La esperanza de la humanidad estaba puesta en la nave que se alejaba a toda velocidad hacia lo desconocido.

El Proyecto se llamó Arca de Noé. Era el último intento de reconciliarse con el Dios que habían rechazado durante tanto tiempo. La nave era una enorme computadora de última generación que llevaba en su interior miles de embriones humanos.

Se encargaría de mantener a los embriones con vida hasta el final de su viaje y educarlos para enfrentarse al nuevo mundo en la última etapa.

La nana mecánica funcionaba como un holograma que casi podía palparse por lo perfecto de su diseño. Era una inteligencia artificial que se adaptaba al medio y podía tomar decisiones acertadas.

Ella sería el único adulto con el que contarían los pequeños en la travesía cuando alcanzaran el siguiente grado de evolución. Habían comprobado con estudios que saltar la etapa de la niñez inhibía potentes receptores del cerebro lo que disminuía notablemente el razonamiento.

  Ángela no parecía una máquina. Cualquiera que la viese o escuchase pensaría que podría sentir o amar.

Allí en aquella enorme nave, estaban a su cuidado los genes de la última generación humana y muestras de animales y plantas terrestres para que la descendencia de la tierra no quedase extinta.

Los embriones iban protegidos dentro de cápsulas de titanio, para afrontar el enorme viaje de millones de años luz hacia una galaxia desconocida.

 Estarían en estado vegetativo hasta los últimos diecisiete años luz del viaje. En ese momento se detendría el proceso de crio génesis y se le suministrarían los nutrientes de crecimiento y evolución a través de los tubos de alimentación y podrían desarrollarse plenamente.

La nueva galaxia había sido descubierta hacía poco menos de un mes. Uno de sus planetas tenía las características de la tierra cuando todavía era un planeta feliz. Aunque se habían tomado las medidas para que la nave nodriza aterrizara sin problemas. No se sabía a qué peligros estaría expuesta en el viaje hacia lo desconocido.

En el pasado había sido diseñada para colonizar los mundos. Estaba provista de cañones de largo alcance, que disparaban antimateria y poderosas armas de pulso sónico que podían destruir naves enemigas o exterminar un planeta del tamaño del sol. Extraía su energía del vacío lo que la hacía prácticamente indestructible.

 También contaba con un camuflaje que la hacía invisible e indetectable cuando apagaba sus motores. Esta tecnología había sido descubierta enterrada en los hielos de la Antártida. Procedía de una poderosa civilización que no pudo sobrevivir. Fue atacada por los gérmenes protectores del planeta tierra cuando intentaban la colonización. Murieron sin dejar un solo sobreviviente a quien legar su enorme sabiduría.

 En los últimos treinta años uno de los embriones debía ser despertado de su hibernación y obligado a crecer para comandar la nave, hacer las reparaciones pertinentes y aterrizar manualmente el equipo.

La nave no era apta todavía para ser tripulada por adultos. Durante los años subsiguientes iría construyéndose a sí misma con las reservas de titanio y melero almacenadas en las bodegas. Aquel nuevo metal que repelía los ataques de la antimateria haciéndola indestructible; había sido descubierto años atrás en la tumba del último faraón egipcio. Aquellas dinastías guardaron sus secretos casi hasta el final de los tiempos.

Se esperaba que al final del viaje cuando los embriones empezaran a desarrollar. Las condiciones de vida fuera de las diminutas cápsulas de titanio se hubiesen completado.

 Los mejores científicos del viejo mundo, trabajaron en aquel proyecto por la humanidad. Era el futuro del hombre lo que estaba en riesgo.

 Se había detectado que los últimos treinta años eran críticos para el éxito de la misión. Se acercarían a la nueva galaxia y no se sabía los peligros a que se enfrentarían. Sin embargo, si los cálculos eran correctos la nave de batalla Arca de Noé estaría recién terminada y lista para repeler cualquier ataque enemigo; comandada por el nuevo capitán.

Cuando el enorme meteorito pulverizó la tierra el último pensamiento de Helena fue su hijo Marcos. Aunque ya tenía tres años decidió enviarlo en la nave para darle la posibilidad de vivir. Fue un deseo que no se le negó a la presidenta de una gran nación que había unido a los líderes mundiales al final de los tiempos.

Una pequeña cápsula fue armada para el bebé e incrustada en uno de los paneles centrales. Fue inducido a crio génesis por las máquinas y enviado junto a los embriones al espacio.

Todo fue bien durante los primeros setecientos años. Entonces sucedió lo que la máquina había calculado cómo improbable. Uno de los drones de reconocimiento espacial enviado cuatrocientos años antes de la partida de la nave. Regresó antes de lo acordado con severas roturas.

 Había sido atacado y su fuerte cubierta estaba cristalizada y a punto de quebrarse. Tenía algo adherido a la superficie que parecía vivo. Los tentáculos grises de la extraña criatura se esparcían por toda la superficie del pequeño dron.

Utilizando tecnología avanzada Ángela logró separar a la criatura del aparato y la aisló en un tubo de cristal. Era una especie de criatura amorfa con grandes ojos color violeta.

La estudió durante varios meses junto a la información capturada por el dispositivo. Llegando a la conclusión de que el peligro estaba en el cinturón de asteroides que llamó Z a cuatro años terrestres de distancia.

La criatura se alimentaba de melero en estado puro. Se adhería con todo su cuerpo al metal y deshacía su estructura con una potente succión que absorbía las partículas negativas como consecuencia el melero se volvía frágil y quebradizo. Por eso el dron había sido dañado. Las probabilidades de haber llegado tan lejos eran de uno en un millón.

Sin embargo, la criatura era inofensiva para los seres vivos. Ángela no tenía artefactos que le permitieran analizar la estructura del extraño pasajero. Un estudio de sus capacidades le demostró que aparentemente no era peligrosa. Su debilidad parecía ser el agua y podía generar un potente escudo para protegerse de ella.

Por mucho que estudió sobre la criatura. No encontraba la utilidad que podría tener semejante ser. Lo dejó dentro del tubo de ensayo; de vez en cuando lo alimentaba con un trozo de metal para mantenerlo con vida. Y Se dedicó a prepararse para lo que vendría.

Una guerra se libraba en un punto de la galaxia que debían cruzar para llegar a su destino. No había opciones, tendrían que pelear y sobrevivir para llegar a su destino.

Un código implantado en su interior le impedía a Ángela tomar el control del arsenal; aunque les daba acceso restringido a algunos motores de pulso sónico para defender la nave.

Eso no sería suficiente. Necesitaba el control total del armamento y aún así las posibilidades de victoria eran pobres sin un comandante que dirigiera las operaciones. Sus creadores no la habían programado para la guerra. No hubo tiempo para eso y prefirieron no arriesgarse.

Su inteligencia adaptativa le sugirió la idea más descabellada pero la única plausible dada la situación. En el pasado los niños jugaban videojuegos sobre batallas virtuales en la galaxia y algunos solían ser extremadamente inteligentes a la hora de planear sus estrategias de juego. Llegando en ocasiones a vencer los patrones de defensa de las máquinas más sofisticadas.

 Cuatro años los separaban del lugar dónde se decidiría la suerte de la tripulación y un niño de tres años dormía en el salón de mando.

Lo sacó de la criogénesis para adaptarlo a una máquina que transmitiría al pequeño conocimiento sobre el uso del armamento de la nave y adaptó el programa de los videojuegos al arsenal que poseían. De esta forma el pequeño trazaría sus estrategias de juego adecuándolas a las armas que poseían.

Durante tres años lo mantuvo en ese estado inducido. El niño había superado nueve niveles de batalla, pero la nave se acercaba a toda velocidad al cinturón Z. No completarían el nivel diez antes de llegar a su destino.

Ángela decidió despertar al niño durante el último año para darle autonomía y ver sus reacciones reales al enfrentarse a la batalla virtual.

Marcos tenía seis años cuando salió de su estado inducido. Sus primeras palabras fueron el nombre de su madre. Al enterarse de que nunca más la vería guardó silencio y se negaba a comer.

Los días pasaban y la nana mecánica intentaba de mil formas hacerlo entrar en razón. El tiempo se acababa, pero el niño era testarudo y estaba sufriendo mucho por la falta de su madre.

Ángela lo inducía al sueño para poder alimentarlo. Uno de esos días el pequeño Marcos se decidió a caminar por el puesto de mando que le pareció familiar.

Se sentó en la silla del capitán y le llegaron uno a uno los recuerdos de las batallas virtuales. La nana se le acercó:

─ ¿Quieres jugar? Tengo unos videojuegos increíbles para ti

Asintió no muy seguro, pero al entrar en aquella dimensión que conocía se sintió mejor. Ángela comprobó que su rendimiento era mucho mayor que estando dormido. La victoria era una esperanza aún incierta.

La nana virtual le indicó que su madre le había pedido que lo educara. Cada día en las mañanas aprendería las materias que lo convertirían en un gran científico y magnífico comandante.

Sus prácticas de biología lo llevaron al laboratorio. Fue allí donde vio por primera vez a la misteriosa criatura. Estaba dentro del tubo de cristal y sus grandes ojos violeta parecían tristes.

Marcos se acercó y lo tomó inocentemente en sus manos.

─ ¿No te gusta estar encerrado verdad? ¿Por qué estás aquí?

La criatura con una velocidad que no se hubiese imaginado se escapó de sus manos y flotó ante el niño con sus grandes ojos bien abiertos.

─ No te haré daño─ continuó hablándole el niño─ puedes venir conmigo.

Ángela lo veía todo a través de las cámaras, pero sabía que la criatura no era un peligro.

Al ver que el pequeño ser parecía temeroso Marcos salió del laboratorio y fue hasta la sala de mandos. La criatura lo siguió desde lejos.

El pequeño estaba tratando de superar el nivel décimo en la batalla simulada pero no lograba sacar la nave ilesa del conflicto. La parte dónde llevaba la carga más valiosa era destruida una y otra vez.

Con el pasar de los días la criatura se acercaba más a Marcos que lo alimentaba con trozos de melero. El pequeño ser luego de comer se acomodaba en el hombro del niño mientras este trataba infructuosamente de sobrepasar la prueba sin lograrlo.

Su frustración se hizo patente y estaba más irritable de lo normal.

─ No te preocupes cariño. ─Le susurraba Ángela. ─Todo lleva su tiempo. Comandar una nave tiene sus peligros y si quieres ser un gran capitán algún día, debes superar los fracasos sin enojarte. Cuando te enojas no puedes pensar; ese es el momento en que pierdes la batalla.

 ─ Es difícil este nivel nana. Nos superan en número de uno a diez mil y termino perdiendo la carga.

─ Lo superarás mi pequeño. Volvamos a empezar.

Se sentaba nuevamente en el puesto de mando cuando el navegador central encendió la alarma.

─ Atención, cien naves enemigas se acercan a toda velocidad por el frente. Nos han detectado y vienen hacia acá.

─ ¿Qué sucede nana?

─ No pasa nada cariño. Es el nuevo ejercicio de hoy. Estamos bajo ataque y debes defender la nave. Recuerda lo que te he dicho y mantén la calma en todo momento.

La criatura se había percatado de lo que sucedía y se acercó a Marcos restregándose como un cachorro contra su cuello.

─ No te preocupes Diggie sólo es un juego. Pero no perderé te lo prometo. En respuesta su pequeño amigo se puso las patitas delanteras sobre los ojos cómo si no quisiera ver.

─ Nave a modo invisible. Navegador ubica la nave central. Envía un dron de reconocimiento para que nos muestre a qué nos enfrentamos.

Parecía sereno cuando impartía las órdenes.

─ Ángela, sella los compartimientos y envía a trescientos kilómetros a babor una de las máquinas subsionadoras de vacío ¡Necesitaremos energía para no agotar las armas sónicas!

─ Navegador reportando señor. Naves desconocidas tripuladas por no humanos. Ciento veinte en total, con gran poder de fuego. La capacidad de daño es del setenta y ocho por ciento en un enfrentamiento. Sus proyectiles de melero pueden dañar severamente nuestra estructura.

─ ¿Cuál es el alcance de nuestras armas sónicas?

─ Cincuenta kilómetros señor.

─ ¿Desde el centro de la escuadra enemiga a qué distancia están las últimas naves en una circunferencia?

─ A treinta kilómetros señor.

─ Ángela, mantén a la nave en modo invisible y deja que se acerque el enemigo. Lo atacaremos desde adentro utilizando los cañones sónicos para crear una bomba de mil kilotones y destruir e inutilizar sus navegadores. Remataremos con un ataque masivo de antimateria. Las bombas atómicas de cien mil kilotones serán usadas en caso de emergencia. Sus consecuencias son nefastas y podríamos dañar esta galaxia con la radiación.

Que las máquinas extractoras de energía no interrumpan su trabajo. En caso de que bloqueen la antimateria debemos acabarlos con los pulsos sónicos.

─ A la orden, comandante.

La estrategia que usaba el pequeño era diferente a todo lo que había estado haciendo en los últimos años. Al comprobar las variables Ángela se percató de que era la opción más acertada. El riesgo consistía en que la nave quedaría descubierta cinco segundos con la expulsión de la antimateria.

Dicha falla debería ser eliminada con el ataque sónico que debería destruir las defensas del enemigo durante varios minutos. Lo suficientes para permitirles destruir las naves extranjeras.

─ Señor Ik, la nave ha desaparecido. Creo que será mejor replegarnos.

─ No seas idiota Mico─ contestó el horrendo lagarto que pilotaba la nave insignia en el centro del pelotón─ Es una nave aislada ¿Que puede hacer una nave contra mi flota; una de las más peligrosas de esta galaxia?

─ No lo sé señor. Por su forma diría que no son de nuestra raza. Tenía la imagen de un gran planeta protegido por tres cinturones que giran a su alrededor. Si fuera una nave de guerra estaría protegida por todos lados.

─ Tú y tus ideas raras Mico. La vimos una sola vez y desde lejos. Avancemos, debe estar escondida detrás del asteroide.

─ Creo que es mejor esperar comandante Ik.

─ Maldito seas Mico. Si no fueras mi hijo hace rato te hubiera arrancado la cabeza de los hombros. Llévate una nave y ve a casa.

─ Pero papá.

─ ¡Es una orden! Largo

Ik era temperamental y no era buena idea seguir discutiendo.

Mico se alejó por el largo pasillo metálico y montándose en una nave de reconocimiento salió al espacio. Se alejó unos kilómetros, pero algo le decía en su interior que estaba a punto de suceder una desgracia.

─ comandante en un minuto el centro de la escuadra enemiga estará sobre nosotros. Están usando radares para detectarnos─ Anunció el navegante, un robot humanoide cuya inteligencia avanzada lo hacía un aliado invaluable.

Acababa de empezar la cuenta regresiva. La nave negra protegida por los cinturones tricéfalos que surgió sobre la nave insignia enemiga los tomó desprevenidos.

 El enorme pulso sónico que despidió destruyó una treintena de naves cercanas con la onda de choque. Las más lejanas quedaron inutilizadas. El ataque destruyó los circuitos eléctricos del enemigo y hubieron de estabilizar los controles manuales.

En el entretiempo los cañones de antimateria entraron en función y destruyeron lo que quedaba de la maltrecha flota corroyendo las naves y los cuerpos hasta no dejar vestigios de vida en un radio de 100 km.

Mico observó desde lejos la masacre de la flota de su padre. Tenía sentimientos encontrados porque sabía que ellos le hubieran hecho lo mismo al enemigo.

Una inteligencia superior muy peligrosa acababa de aparecer en los confines de la galaxia Z bajo el dominio de los Larperión. Tenía que avisar a la Emperatriz Asura su madre; ahora que todavía había tiempo.

La nave terrestre había salido ilesa del enfrentamiento con los peligrosos lagartos azules. Sin embargo, debían prepararse para futuras batallas.

─ Hoy lo has hecho muy bien Marcos y es hora de que sepas la verdad. Eres un niño; pero tu responsabilidad es proteger y guiar a tu pueblo a través de las estrellas hacia su nuevo hogar.

─ ¿Qué quieres decir nana?

─ Ven conmigo pequeño.

Lo llevó a través de un largo pasillo que brillaba como acero níquel. Bajaron al nivel inferior y desde la plataforma Marcos pudo ver los miles de embriones en forma de bebés muy pequeños que dormían en las cápsulas de titanio. Tal cómo las había visto en sus videojuegos.

Incrédulo bajó la escalerilla y se acercó a una de las cápsulas. El feto estaba completo y se movía en el líquido que lo rodeaba. Su cordón umbilical estaba atado a la máquina que lo proveía de vida.

Cuando Marcos se acercó abrió los ojos. Parecía mirarlo fijamente y esbozó una ligera sonrisa que llenó al niño de ansiedad.

─ La batalla de hoy no ha sido un videojuego. Ha sido tu primera batalla real y has demostrado que puedes protegernos a todos─ Continuó Ángela.

─ No lo sé nana. Sentí que alguien me ayudaba y me decía lo que tenía que hacer. No ha sido idea mía del todo ¿Y si no puedo hacerlo? Y si te fallo ¿Si le fallos a todos?

La máquina calló. No tenía una respuesta algorítmica para aquella pregunta.

Diggie se le acercó.  Amaba al niño y se sentía parte indisoluble de la criatura que le había correspondido con su cariño alimentándolo y cuidando de él.

Odiaba la guerra por eso había escapado de su hogar. De dónde venía las personas vivían de la guerra y por la guerra. Vagó por la galaxia solo varios años y casi muere de hambre. Era una criatura pequeña que no conocía al mundo cuando abandonó a los suyos.

La tradición requería que Diggie se uniera a uno de los lores de la guerra para potenciar su inteligencia y llevarlo a la victoria y conquista del universo. Su raza era conocida como la corona de los dioses.

 Eran los seres más inteligentes de la creación y se unían a una criatura viva cada diez mil años. La unión debía ser voluntaria para que ambos cerebros pudiesen ser uno.

Aunque Diggie seguía siendo un niño igual que Marcos había tomado la decisión de unirse a él y fueron sus ideas las que lo guiaron en su primera batalla.

Ver al pequeño preocupado reforzó su decisión.

─ No te preocupes Marcos ¡Yo te ayudaré a encontrar tu hogar! Pero prométeme que no irás a la guerra si no es necesario. El niño se asombró de escuchar hablar a su amigo y se alegró de que quisiera ayudarlo.

─ Gracias Diggie aprecio que quieras ayudarme ¿Pero? ¿cómo podrías? Eres tan pequeño.

─ Solo tienes que decirme: ¡Te acepto! y estaré contigo para siempre; mientras respetes nuestro pacto.

Marcos no sabía en que podía ayudarlo Diggie, pero veía que era importante para él así que le dijo:

─ Vale Diggie. Te acepto y quiero que estés conmigo siempre porque te quiero mucho.

El pequeño ser se aferró a la cabeza de Marcos y su cuerpo se alargó hasta convertirse en una corona que recordaba en mucho la imagen de Horus el dios halcón de los egipcios.

Los ojos del niño se convirtieron en el sol y la luna que iluminaban su antiguo planeta y por un segundo desfilaron ante él las masacres que los hombres hicieron por ambición y poder y los últimos momentos de la vida en la tierra.

También vio galaxias pobladas de seres de todo tipo y a los lores que se disputaban el dominio del universo. Uno de ellos tenía una corona con un ojo celeste en el centro y brillaba sobre todos los demás.

─ No quiero que te vuelvas como ellos Marcos─ Fueron las palabras de Diggie.

─ Estaré a tu lado y te protegeré; pero no te vuelvas como ellos.

Marcos apretó a la pequeña criatura sobre su corazón con verdadera ternura. Sin embargo, una pregunta le corroía el interior. Diggie sabía lo que le preocupaba y le contestó con un hilo de voz.

─ Era mi padre Marcos y quisiera que nuestra ruta no se cruce en su camino por nuestro bien.

Capítulo II

La Destrucción del tercer sol. Insectos asesinos

El pequeño Marcos continuó con su rutina de aprendizaje junto al pequeño Diggie mientras se dirigían hacia su destino en la galaxia de Pencaros. En el trayecto la nodriza virtual les avisó de un problema que podía ser muy grave.

─ comandante; las reservas de Titanio se agotan y la nave está al 75% de su fase de terminación. Necesitamos el mineral para finalizar la construcción de la nave.

El pequeño bajó la cabeza mientras el ordenador esperaba por sus órdenes.

─ No te agobies Marcos, lo resolveremos─ Diggie revoloteó por la sala de mando y se conectó a Ángela; mostrando un mapa de la galaxia en la que estaba situada la nave nodriza.

─ Esta es la Galaxia Larperión. Está dominada por los Lagartos azules. Son humanoides crueles y someten a los otros seres provocándoles destrucción y muerte. La mayoría de los planetas de esta galaxia les rinden tributo y pagan un precio muy alto por su autonomía.

El quinto planeta Sarus tiene grandes reservas de Titanio. Lo malo es que está muy cerca del planeta Lar hogar de estas criaturas. Lo bueno es que Sarus no es muy popular porque hace algunos años lo golpea una epidemia terrible que ha cobrado las vidas de miles de sus habitantes.

Diggie que podía funcionar como una cámara holográfica de alta resolución le mostró las imágenes del planeta desconocido. Una especie de oasis verde en medio de un desierto de lava volcánica.

Eran seres orgánicos los que allí vivían y aunque no eran precisamente humanoides se alimentaban de plantas y otros animales inferiores como hacían los humanos al principio de los tiempos.

Tenían gran semejanza con los lémures y andaban semi erectos. Parecía una sociedad medieval. Tal como lo había aprendido de sus lecciones sobre la historia terrestre.

También ellos poseían castillos, de forma cónica y ciudades con mercados donde exponían todo tipo de productos.

─ Tenemos que ir hasta allá y traer el mineral que necesitamos sin ser detectados por los espías del imperio; ─ dijo Diggie dirigiendo hacia Marcos la mirada penetrante de sus ojos purpúreos.

─ Bien; Ángela. Toma las coordenadas del quinto planeta y vayamos por el mineral.

Les tomó poco tiempo llegar a la ubicación. La nave principal quedó en órbita mientras Diggie y Marcos descendieron al planeta en una pequeña nave de reconocimiento capaz de camuflarse con el entorno. La dejaron a pocos metros de la ciudad activando el modo invisible y caminaron hasta el centro de la urbe.

 Parecía una ciudad común de la edad media. Las calles estaban cubiertas de desechos y apestaban. Extraños seres que parecían ratas y gatos callejeros pululaban entre los desechos sin que nadie lo impidiera.

Marcos iba protegido por un holograma proporcionado por Diggie que lo hacía idéntico a los habitantes de Sarus. Por donde pasaban la muerte y el dolor de los habitantes se hacía más y más patente.

Diggie había localizado el lugar dónde estaba el yacimiento de Titanio cundo una de aquellas criaturas se cruzó en su camino. Era pequeña y hablaba atropelladamente. Gracias a las habilidades de su amigo; Marcus pudo entenderla.

─ Por favor señor, ayude a mis padres. Están muy enfermos.

Diggie a pesar de su gran sabiduría no tenía altamente desarrollado el amor al prójimo, le insistió a Marcus para continuar con la misión; cargar el mineral una vez encontrado.

Pero el niño conmovido acompañó a la criatura a la casa dónde vivía. Un pequeño aposento que apestaba. Los padres del pequeño lémur estaban sobre la cama. Las pieles de un suave color verde de los enfermos estaban cubiertas de manchas negras. La piel le ardía al tacto. Marcos les preguntó que sentían.

─ No podemos levantarnos, nos duele la cabeza. Hemos perdido el apetito y nos han salido estos extraños tumores. Son muy dolorosos.

─ Diggie, envía un holograma a mi nana. Creo que he visto esto en alguna parte.

Ángela no tardó en contestar.

─ Es la epidemia que azotó al planeta tierra en varias oportunidades causando la muerte de millones de personas. Se le conoce con el nombre de Peste Negra por esas manchas oscuras de la piel causadas por la hemorragia interna.

 Es contagiosa y mortal. Puede causar la muerte cuarenta y ocho horas después de presentarse los síntomas. Marcos; debes venir inmediatamente para ser inmunizado.

─Ángela ¿Tiene cura la enfermedad?

─ Antibióticos de alto espectro si se aplican a tiempo.

Marcos se giró hacia el pequeño ser que seguía aferrado a sus piernas.

─ ¿Cómo te llamas pequeño?

─ Mi nombre es Lit ¿Puede ayudarnos?

─ Lo intentaré. Ahora debo irme. Volveré en un par de horas.

Salió con Diggie hacia la nave oculta en las afueras y se adentraron en el desierto de lava cristalizada. En menos de veinte minutos excavaron el mineral que necesitaban y se dirigieron a la nave nodriza.

Korra el robot médico lo atendió en la enfermería aplicándole una vacuna que inmunizaría su sistema y una alta dosis de estreptomicina para combatir la enfermedad en caso de haberla contraído.

─ Ya podemos seguir nuestro viaje─ anunció Diggie.

─ De ninguna manera. He prometido ayudar al pequeño y lo haré.

Marcos se veía decepcionado por el comportamiento de su amigo. No podía entender que no le afectara lo sucedido allá fuera.

─ Nuestro código nos impide suministrar tecnología a otros mundos. Pero debe haber una planta en ese planeta que contenga los activos de un antibiótico que ayude a frenar la epidemia que los está diezmando. No puedo cruzarme de brazos ante tantas muertes.

Diggie, aunque no entendía su preocupación por seres que ni conocía le ayudó con su saber enciclopédico.

─ Tinge Glebas; es una planta común en este planeta que tiene todos los activos de la gentamicina. Puede ser ingerida en una infusión bien cargada y esto será suficiente para salvar la vida de esta gente. Con el tiempo ellos la convertirán en un poderoso antibiótico que salvará muchas vidas.

─ Vayamos a la ciudad Diggie ¡Ayudemos a esa pobre gente!

─ Bien, pero ten en cuenta que si no cambian sus costumbres higiénicas no eliminaran la fuente de su desgracia. La enfermedad la está produciendo la picadura de las pulgas que viven en los roedores infectados que están por todas partes gracias a los desperdicios que tiran a la calle.

─ Haremos lo posible porque entiendan las cosas. Deprisa no tenemos tiempo.

Los grandes ojos de Lit se llenaron de lágrimas cuando lo vio retornar.

─ Ve al mercado y tráeme Tinge Glebas ¡Rápido, pequeño!

Lit salió veloz para traer lo que le pedían. El yerbero se asombró de verlo allí aquellas horas. 

─ ¿Cómo están tus padres renacuajo? ─ Preguntó cariñosamente el tendero haciendo una reverencia─ ¿Para qué quieres estas yerbas?

─ Dame dos manojos y te lo diré.

El pequeño no era tonto; sabía que si le decía al viejo Otian que sus padres estaban enfermos le cerraría la puerta en las narices. Todos le temían enormemente al contagio y no era para menos.

Cuando tuvo la preciada planta en sus manos le pagó con una moneda dorada que costaba una fortuna─ contestándole.

─ Es para sanar a mis padres víctimas de la epidemia. Un señor desconocido dice que puede curarlo con una infusión de esta planta. Debería probar. Usted no se ve bien. Mis padres empezaron con dolor de cabeza y cansancio y luego aparecieron aquellas horribles manchas.

Efectivamente el viejo se había levantado con dolores de cabeza y escalofríos esa mañana y se lo había achacado a los años. Pero no era de los que echan una advertencia en saco rato. Cerró el establecimiento y corrió a casa para hacer una infusión de la planta. Si había algo de cierto en ello como decía el pequeño príncipe.  Entonces sobreviviría a la enfermedad.

Hecho el tratamiento y aplicado; Marcos decidió mostrarles su verdadera apariencia. Lit quedó espantado de aquella rara criatura de largas piernas no mucho más grande que él. Pero al ver que sus padres mejoraban paulatinamente se acercó a dar las gracias.

Se marchaban cuando uno de los adultos le pidió.

─ No te vayas todavía por favor. Enséñanos lo que debemos hacer para ayudar a nuestro pueblo.

Marcos se quedó varios días para enseñarles a mantener la ciudad limpia y cómo evitar futuros contagios. Los padres de Lit habían resultado ser los gobernadores de la ciudad.

Cuando se sintieron presa de la enfermedad habían abandonado el palacio para no infectar a sus otros hijos. El más pequeño se negó a dejarlos solos y había logrado salvarlos de una trágica muerte con su perseverancia y amor.

Diez días después regresaron a ocupar su lugar en el trono. Pusieron en práctica los consejos del enviado de las estrellas como empezaron a llamar a Marcos. Primero erradicaron la enfermedad con la nueva medicina, luego se dedicaron a sanear la ciudad.

Diggie era un ser insaciable de saber. Mientras el pequeño Marcos ayudado por los consejos de su nana; transmitía conocimientos de sanidad al rey del quinto planeta. El pequeño se instaló en la antigua biblioteca real.

Su educación había quedado incompleta cuando se marchó de su planeta natal y estas bibliotecas de las que existían pocas en aquella galaxia contenían secretos inimaginables sobre los mundos que se cruzarían en su camino antes de llegar a su destino.

 Tres días con sus noches permaneció absorbiendo aquella inmensa sabiduría. Su cuerpo temblaba en ocasiones ante los horrores que poblaban los asteroides cercanos y que dormían en espera de que las llamaradas solares les despertaran.

Un peligro inmenso se cernía sobre la galaxia Larperión. Mirando la posición de las estrellas Diggie calculó que el tercer sol del que hablaban unas escrituras antiguas; ocultas en un cofre de de cristal estaba a punto de levantarse.

Sus llamaradas harían que se despertaran millones de criaturas no orgánicas que dormían en el cinturón de asteroides y que se alimentaban de energía ultravioleta y cenizas orgánicas.

Cinco mil años atrás habían exterminado casi toda la vida en la galaxia Larperión. Los pocos sobrevivientes del quinto planeta. Se ocultaron en las entrañas del volcán.  Descubrieron que la lava cristalizada distorsionaba los radares naturales de las criaturas y qué solo allí estaban a salvo.

En el volcán crecían extrañas plantas y las aguas eran venenosas. Los pocos sobrevivientes sufrieron mutaciones horrorosas para adaptarse al nuevo mundo. Durante milenios una nueva civilización se gestó en la oscuridad. Estudiaron a las criaturas cuya energía provenía de la radiación y se prepararon para defenderse.

Una ciudad se escondía bajo la superficie de aquel volcán. Los habitantes del quinto planeta ignoraban que sus antepasados estaban allí. Listos para luchar contra la amenaza que se les echaba encima. El horror estaba a punto de repetirse.

Mientras tanto la basura fue sacada fuera de la urbe y se hicieron contenedores para los desechos. Ciudadanos con carretillas tiradas por extraños cuadrúpedos con cabeza de urogallo se encargaban de vaciar los contenedores, sacar el contenido fuera de la ciudad y arrojarlo a un profundo cráter en las afueras.

Los que hacían este trabajo eran honrados por la corte con posición y dinero. Gracias a ellos la ciudad estaba libre de gérmenes y era segura por primera vez en muchos años.

No tardó en esparcirse la nueva de que un ser venido de lejanos mundos había salvado a la ciudad. Los espías del imperio Larperión pronto contactaron la temida flota de Hilda Lagarto Azul; la temible hija de la emperatriz.

En pocas horas cientos de naves nublaron el rojo cielo del quinto planeta. Diggie detectó la amenaza y avisó a Marcos. Usando la invisibilidad de sus trajes, abandonaron el palacio y se mezclaron entre la población gracias al disfraz que proporcionaba el holograma.

Fuera de peligro Diggie lo puso al tanto de la horrorosa masacre que se avecinaba. No había forma de detener a los insectos inorgánicos a no ser que destruyeran al tercer sol.

Son colonias con millones de individuos esparcidos en el cinturón de asteroides. Parecen dragones alados de un metro de longitud y tienen una trompa muy peligrosa terminada en aguijón. Sus cuerpos despiden poderosas llamaradas que dañarían seriamente cualquier nave espacial hecha por manos humanas.

En la parte trasera tienen una glándula que contiene un gas altamente inflamable. Una vez en contacto con un ser orgánico explota y lo incinera dejando las cenizas esparcidas. Entonces absorben estas cenizas con un tubo extractor muy potente ubicado en el aguijón de la trompa.

 Todo eso lo había encontrado Diggie en aquel extraño manuscrito. Y si era cierto tenían veinticuatro horas antes de que se desatase el infierno en todo Larperión.

La comandante Hilda fue directamente hacia el palacio del Rey Wei. Llevaba una escolta de mil soldados armados con potentes pistolas cargadas de antimateria.

─ ¿Dónde está el desconocido?

Wei aunque era un ser valiente tembló. Era conocida por todos, la extrema crueldad de aquella lagarta cuya sed de sangre era proverbial.

─ Habla vegete; o te haré el favor de enviarte a la otra vida.

─ Ellos ya se han ido─ tartamudeó el monarca.

─ Peor para ti. No me eres de utilidad y servirás de escarmiento para aquellos que faltan el respeto a nuestro imperio. Pero hoy tengo deseos de ser magnánima. Te perdonaré la vida si te arrodillas y me juras lealtad.

Aquello era una trampa de la taimada lagarta. Sabía que los súbditos debían lealtad únicamente a la emperatriz; su madre. Buscaba una manera de matarlo sin atraer la ira de la emperatriz Hilen que, aunque cruel, era lista como pocos.

─ No debemos difundir más terror en nuestros súbditos. ─ Le había dicho hacía algunos días. ─ He visto un hilo desfavorable en las estrellas que marca una gran desgracia para nuestro pueblo. Abstengámonos por ahora de maltratarlos hasta que sepa de qué va todo esto.

Estudiaba la astrología y rara vez se equivocaba en sus presagios. El día de la destrucción de la nave de Ik su consorte. Intentó detenerlo sin lograr que la escuchara. Su hijo que sabía los aciertos de su madre; intentó hasta el último minuto que su padre lo escuchara. Tiempo perdido. Hilda la princesa había heredado el carácter impaciente y la crueldad del emperador.

Wei consciente del peligro le contestó.

─ Este súbdito es leal a la Emperatriz y fiel servidor de la princesa.

Viendo que su treta no había dado resultado se enfureció.

─ Maldita rata ¿Te crees muy listo? Ya verás.

─ Suéltalo. Una dama no debería ser cruel con sus siervos. Antes debería procurar ser amada por ellos en vez de ser temida.

La aparición del pequeño que apenas medía un metro treinta, la sorprendió. Aquella extraña criatura era hermosa y tenía lindos ojos azules. Su cabeza apenas le rozaba la cintura. Intuyó que era solo una cría de una raza desconocida.

─ ¿Eres tú el que ha formado todo este lío renacuajo? Ven conmigo y no mataré a estos seres inferiores.

El pequeño Diggie tomó su lugar en la cabeza del pequeño Marcos coronándola y protegiendo su cuerpo de cualquier ataque. La unión hizo aflorar un brillo solar que cubrió al niño haciéndolo resplandecer como una estrella.

─ Princesa Hilda un tema que nos preocupa a todos es lo que me ha traído hasta aquí. Si no va a cooperar con nosotros le pido humildemente que se retire con su tropa antes de salir lastimada.

La ira de la princesa creció al escuchar que alguien le decía lo que tenía que hacer. Ser desafiada ante sus súbditos era más de lo que podía soportar.

─ ¿Quien te has creído que eres para darme órdenes? Vendrás conmigo vivo o muerto. Dispárenle al pecho. Quiero su cuerpo. ─ ordenó a sus soldados.

Para sorpresa de la agresora. El escudo solar que protegía al enviado de las estrellas repelió el ataque hiriendo de gravedad a varios soldados enemigos.

Hilda recibió una herida de rebote en su hombro izquierdo que la hizo encogerse de dolor. La emperatriz que había visto todo desde su trono gracias a su avanzada tecnología en telecomunicaciones; se comunicó con su hija.

─ Qué diga lo que tenga que decir. He enviado naves de refuerzo. Si no nos convence barreremos el planeta.

Fue entonces que Diggie enfurecido anuló la capacidad de Marcos y se mostró en todo su poder aterrador. Su cuerpo se irguió hasta superar los tres metros de altura. Tres poderosos pares de alas de fuego surgieron de su espalda y su cuerpo se cubrió con una armadura de llamas. Sobre su frente surgió un tercer ojo. La onda de choque provocada por su voz hizo explotar a los mil soldados que acompañaban a la princesa lagarto.

─ Criaturas desagradecidas y malvadas. No veis vuestra propia destrucción aún cuando la tenéis ante vuestros ojos. Voy a borrar vuestra mancha de la creación, aunque tenga que destruir esta miserable galaxia.

Las naves que circundaban el quinto planeta estallaban una detrás de la otra. La emperatriz desde su trono miraba con angustia la destrucción que nadie podía detener. Excepto Yav el creador.

Había reconocido al Destructor. La corona de los dioses. El hijo rebelde del creador.

La tierra entorno al Dios se resquebrajaba y Marcos intentaba con todas sus fuerzas detener a Diggie sin conseguirlo. Entonces el pequeño Lit se abrazó a las piernas del Lucero del Alba.

─ Perdónanos ─ señor suplicó. ─ Perdónanos.

Sus lágrimas de verdadero arrepentimiento regaron los pies de Diggie como cariñosamente lo llamaba Marcos, aplacando el poder devorador de sus llamas y volviéndolo a su forma natural. La corona dorada alrededor de los cabellos de Marcos.

Varias gotas de fuego se deslizaron hasta el suelo convirtiéndose en enormes flores rojas que se petrificaron al instante. Entonces Marcos supo que por alguna razón Diggie había llorado.

No le dijo nada a pesar de que su ira pudo haber matado a millones de seres de aquella galaxia; reduciéndola a polvo en la inmensidad cósmica.

Pero lo peor estaba por llegar y aún no se habían puesto de acuerdo los líderes planetarios. Un mensaje fue enviado a todos los planetas circundantes. Gracias a lo avanzado de la tecnología tardaron pocos minutos en trasladarse al quinto planeta.

 La emperatriz Hilen fue una de las primeras en llegar y mostrar sus respetos a Marcos. Cuando supieron a lo que se enfrentaban. La mayoría lo tomó como una mala broma.

─ ¿Creéis que tenemos tiempo cómo para perderlo con ridículas profecías?¡ Larguémonos! Con su venia mi reina claro está ─ Dijeron los recalcitrantes temerosos de la poderosa flota que la emperatriz había llevado consigo.

Ellos no habían visto el enorme poder que estuvo a punto de destruirlos. Por eso no creían en algo que les parecía descabellado.

─ Rey Wei, unas criaturas que han salido del volcán se acercan a palacio. Hablan nuestro idioma. Vienen en son de paz.

Habían llegado los descendientes del desaparecido imperio Locus. Asentado en el planeta Sarus cinco mil años atrás. Estas extrañas criaturas eran ciegas y se orientaban por eco localización.

Adaptarse a extremas condiciones de vida había deformado sus cuerpos. La oscuridad había devorado su antiguo color de hierba tierna hasta convertirlo en una piel blanca como nieve.

Solo su alto coeficiente intelectual se mantenía intacto.

─ Hemos venido a ayudar. Conocemos las debilidades de los insectos de fuego y ayudaremos a matar tantos como podamos.

En el largo encierro habían construido trajes con la lava cristalizada para confundir a los radares de los insectoides y desarrollado un pulso que los haría caer en tierra. Eso permitiría matarlos.

Pero la voz de Diggie resonó a través de Marcos. Son millones de insectos que se reproducen cada vez que matan. La única solución que los salvará es destruir el tercer sol apenas se levante.

Enviad un comunicado a vuestros planetas para que los habitantes busquen refugio bajo tierra mientras encontramos la solución.

La emperatriz fue la primera en enviar el mensaje a los suyos. Y más aún indicó la evacuación hacia los cientos de volcanes inactivos de su región. Ella no dudó ni un momento de las palabras de Horus.

─ Hija ─ Le dijo a Hilda─ Ve y ayuda a evacuar a tu pueblo. Luego ponte a salvo con tu hermano. Hoy he aprendido la lección de humildad más grande.

Yo me quedaré a pelear por mis otros súbditos. Si sobrevivimos no habrá más guerra. Debemos aprender a gobernar con justicia y tolerancia. Así debió ser siempre.

Una nota mágica de amor se había encendido en el alma de Hilen. Los reyes siervos, al ver el comportamiento de la reina suprema; temieron que en realidad algo malo estaba a punto de suceder; y con verdadero terror alertaron a sus regiones de un posible ataque alienígena.

En las pocas horas que le separaban de la catástrofe. Los líderes galácticos urdieron un plan. Desafortunadamente alguien debía sacrificarse por el bien común.

Mientras todos los presentes evaluaban las posibilidades reales de destruir una estrella tan enorme como el tercer sol. Marcos los sorprendió a todos excepto quizás a la emperatriz; que sabía de lo que esos dos seres podían ser capaces.

─ Tengo un arma capaz de destruir el tercer sol. Lo he pensado mucho porque en largo y peligroso camino que me espera para llegar a mi nuevo hogar podría necesitarla. Pero no puedo quedarme de brazos cruzados, cuando puedo salvar la vida de millones de seres inocentes. Soy humano en eso consiste nuestra meta. Ayudar, amar, luchar, morir.

Los ayudaré. Pero no puedo acercar mi nave al tercer sol sin dañar a mi familia. Tengo una misión cumplir. Uno de ustedes tendrá que asumir el riesgo de salvar su galaxia.

Deliberaban cuando una claridad sangrienta se levantó por el este. La temperatura subió unos veinte grados mientras el rojo disco se elevaba y ganaba en esplendor.

La emperatriz ordenó a sus naves descender inmediatamente sobre el terreno volcánico alrededor del palacio de Wei.

─ Bien jugado Emperatriz─ El más viejo de los Locusianos le apretó la mano de largas uñas con verdadero cariño. Un ruido poderoso empezó a alzarse desde todas partes y en pocos minutos, el cielo sobre el quinto planeta estaba oscuro, por los cuerpos de millones de criaturas que tapaban el sol. Absorbiendo de él la mortífera energía que los había devuelto a la vida después de cinco mil años.

─ Yo lo haré Lord Marcos─ Dijo la emperatriz─ Es mi deber proteger a los míos.

Todos quedaron en shock con la propuesta, pero nadie se puso en su lugar. Tenían demasiado miedo. Una de las pequeñas naves en tierra fue cubierta con mantas de piedra volcánica y en su interior se introdujeron cientos de bloques del mismo material para alejar a los insectos asesinos.

Fue tele transportada a las cercanías de la nave nodriza que hizo la entrega de uno de las poderosas bombas atómicas de medio millón de Kilotones. Lo suficientemente potente para destruir una estrella.

En el entretanto las noticias eran cada vez menos alentadoras. Los insectos habían comenzado la masacre y las cadenas holográficas transmitían las imágenes de las ciudades en llamas, miles de personas asesinadas y bosques destruidos en toda la galaxia Larperión. Esas criaturas atacaban todo lo que fuera orgánico. Nada escapaba de su voracidad.

Uno de los locutores en vivo fue incinerado por una de estas bestiales criaturas antes de culminar la transmisión.

─ La nave ya está lista para el despegue─ Anunció Diggie─ Buena suerte majestad.

Para sorpresa suya la nave se elevó sin que la emperatriz hubiese llegado a la plataforma. La pantalla mostró el rostro azul de la princesa Hilda.

─ Lo siento mamá. No podía permitirte que hicieras esto. Sé que tenías planes para mí. Pero ahora que has cambiado no seré una buena reina.

No podría actuar como tú. Pero te amo mucho; a ti y a mi hermano Mico aunque a veces lo hiciera enojar. Me molestaba que fuera tan blandengue. Siempre protegiendo a los débiles. Mico será un buen emperador. Hago esto por ustedes. Te amo mamá.

Las lágrimas que corrían por las resecas mejillas de la emperatriz lagarto mientras veía a su hija volar hacia la muerte. Conmovió a sus súbditos que se arrodillaron ante ella por primera vez voluntariamente. Era un tributo al sacrificio que estuvo dispuesta a hacer por ellos y al sacrificio de la princesa por su familia.

La nave se volvía cada vez más pequeña hasta que desapareció dentro del torrente de llamaradas solares. La enorme explosión que minutos después sacudió el quinto planeta alertó a Diggie de que el trabajo estaba hecho.

Los insectoides empezaron a caer en tierra sin vida en todos los planetas de la galaxia Larperión. Destruida la fuente de su energía eran solo cuerpos muertos que no volverían a levantarse nunca más.

Sin embargo, en las escasas horas que tuvieron a los planetas a su merced. Los insectos asesinos cobraron miles de vida y destruyeron valiosos recursos naturales.

Los líderes planetarios dieron las gracias al pequeño Marcos por su generosidad y valentía. La vieja Emperatriz lo tomó en brazos y aspiró su perfume de violetas.

─ Espero que encuentres el hogar que buscas para tu familia. Si algún día me necesitas hijo mío ¡Llámame! Nunca olvidaré lo que has hecho por mi pueblo y por mis súbditos.

Le entregó un pequeño anillo en cuya cabeza había una piedra verde.

─ Presiónala cuando estés en peligro─ Le había dicho Hilen─ y volaré hasta dónde estés. He visto el futuro y volveremos a encontrarnos.

Cuando pases por las aguas yo estaré contigo. Isaías 43:2

Buenos días hermanos y hermanas bendiciones y que la paz de Dios sea sobre todos vosotros. Dice el profeta Isaías 43:2. Cuando pases por las aguas yo estaré contigo; Y cuando pases por los ríos, no te inundarán. Cuando andes por el fuego no te quemarás, ni la llama te abrazará.

Esta es una promesa de Dios legítima para sus siervos. Y los que caminan en fe y no por vista saben que lo que Dios promete lo cumple. En sus tiempos no en los nuestros. No cuando nosotros queremos; sino cuando el Señor sabe que estamos preparados para recibir la bendición.

Hay muchas serpientes escondidas en tu vida.

Por eso hermanos y hermanas debemos ser prudentes a la hora de expresarnos para que el enemigo no pueda usar tus palabras en tu contra. No te inmiscuyas en disputas, o conflictos. Porque el enemigo está tratando de hacerte perder oportunidades importantes trayendo conflictos a tu vida.

El diablo ha estado trabajando para tomar lo que tienes y eso ha estado sucediendo durante años. Y te ha quitado una cosa tras otra. Incluso muchas puertas se han cerrado en tu vida antes de que te acercaras a ellas.

El enemigo se ha estado escondiendo a tus espaldas, impidiendo que las bendiciones entren a tu vida. Es hora de exponer a los ladrones que han estado tomando de ti durante años. Estás en medio de una batalla contra satanás y ha dicho El Señor que es tiempo de ganar esta batalla. Tus enemigos serán destruidos ha dicho El Señor y todas las armas y las trampas que han preparado para ti no prosperarán.

Aunque te parezca que tus finanzas nunca mejorarán y que te estancas cada vez más. Dice el Señor que tus enemigos serán destruidos y tu estás siendo elevado a un nuevo nivel.

Repite estas palabras conmigo ahora:

  1.  Mis enemigos serán destruidos.
  2. Mis enemigos serán destruidos.
  3. Mis enemigos serán destruidos.

Las palabras del enemigo no detendrán lo que Dios tiene reservado para ti. Y esta nueva temporada vendrá con cambios poderosos para tu vida. Camina en fe y que lo que ves ahora mismo a tu alrededor no te frene. La bendición de Dios te espera en las próximas 4 -7 semanas.

No olvides dejar tu testimonio en esta página, cuando Dios bendiga tu vida.

Amen.

Porque por fe andamos no por vista. 2 Corintios 5:7

Quería compartir con ustedes hermanos y hermanas algo que es muy común para la mayoría de nosotros los que amamos a Dios. El Señor siempre me libra de muchas cosas malas a pesar de que mis caminos no son perfectos en Dios. Y así les pasará también a muchos de ustedes en el camino hacia nuestro Señor Jesucristo.

Hay muchos que hablan en nuestra contra. Hay demoras que aparecen en cada esquina, reveses que llegan cuando menos los esperamos. Hay trampas del enemigo puestas antes de cada paso que damos. A veces parece que hacia donde quiera que miramos hay un desafío que superar. Es como si después de resolver un problema apareciera otro. Cuando no se trata de un asunto familiar es un problema laboral, cuando no un asunto económico y parece el cuento de nunca acabar.

Porque por fe andamos no por vista. Corintios 5:7

Por eso es tiempo de caminar por fe y no por vista dice la palabra de Dios en Corintios 5:7. Esta palabra es poderosa; porque una vez que la entiendes todo en tu vida comenzará a cambiar a tu favor. Y cualquier cosa que el enemigo haya planeado para tu destrucción, tu fe comenzará a cambiarla a tu favor. La tormenta que estás pasando puede estar provocando luchas y estrés en tu vida. Pero es con la fe que puedes darte cuenta de que estás lidiando con esta lucha porque Dios está trabajando para llevarte al próximo nivel.

Es tiempo de mantenerte firme contra muchas cosas que vienen en tu camino. Estamos en las últimas semanas del 2020 y el enemigo quiere impedir que sigas a delante. Si ves muchas discusiones y malentendidos a tu alrededor durante las próximas semanas mantente calmada (o) y sepa que esto es un ataque del enemigo con el fin de retrasar tu bendición, y causarte confusión y frustración.

El nuevo año será una temporada de expansión hermanos. Año de novedad y crecimiento para nosotros los que amamos al señor. Para ti. Porque te estoy empujando al próximo nivel dice El Señor: te estoy presionando para que prosperes Dice el Señor; y te estoy expandiendo enormemente en esta temporada mientras dejas ir lo que ves. Camina por fe y no temas.

Bendiciones hermanos y hermanas.

La paz de Dios sea con vosotros.

¿Cómo reconocer las estafas de internet más sutiles?

Quizás hermanas y hermanos ustedes me preguntarán que tiene que ver este tema con Dios. Y puedo decirles que mucho. Nosotros los cristianos en general somos muy cándidos y el enemigo se aprovecha de nuestro buen corazón y ataca nuestras debilidades. ¿Cuáles son nuestras debilidades? Pueden ser de diferentes para cada uno de nosotros. La falta de una pareja amorosa, los que desean mejorar su solvencia económica. Los que sueñan con un carro nuevo que cueste poco. Y muchos otros sueños que tenemos porque humanos somos.

¿Cómo reconocer las estafas de internet?

Los ciberdelincuentes han evolucionado y son como virus resistentes que mutan constantemente para obtener sus objetivos que es obtener dinero a cualquier coste. Y sus últimas técnicas para estafarnos incluyen acercarse a nosotros bajo una imagen dulce y confiable, conocernos.

Y cuando ya tienen todas nuestras debilidades en sus manos; las usan para sacarnos dinero. Quiero decirles además que se hacen pasar por cristianos y recitan la biblia al dedillo. Este tipo de estafa suele conocerse como Fraudes de Ingeniería Social. Y quiero decirles que en el 90 % de los casos estos criminales tienen un éxito rotundo.

¿Cómo puedes saber que estás siendo victima de un Fraude de Ingeniería Social?

El fraude basado en la ingeniería social abarca, todos los métodos utilizados por los delincuentes para explotar la confianza de una persona. Todo esto con el fin de obtener dinero directamente.  O información confidencial que les permita realizar un delito posterior. Las redes sociales son el canal preferido de estos ciberdelincuentes, por ejemplo: Facebook e Instagram; aunque no es inusual que el contacto se realice por teléfono, vía WhatsApp o en persona.

Así que si de la nada aparece alguien muy apuesto y educado y esto va para hombres y mujeres; que te habla de Dios; y te dice cosas lindas empieza a desconfiar. Porque terminarán contándote alguna triste historia que te sacará el dinero de la bolsa. Y como tienen tanta paciencia y son tan convincentes en sus argumentos. No dudarás que es una pobre alma en desgracia.

Pidan al Señor que abra sus ojos espirituales para no caer en estas trampas del enemigo. Estos ciberdelincuentes eligen a sus víctimas potenciales a través de sus perfiles y cuando te eligen es porque han seguido tu trayectoria por algún tiempo y saben que tienes algún tipo de deseo escondido.

Dios me dijo que encontraria mi alma gemela. Estamos conectados.

Las estafas más comunes son la del verdadero amor. Donde las victimas terminan pagando en el mejor de los casos billetes de avión o en el peor enviando sumas de dinero para la supuesta renta o compra de una casa donde vivirán felices para siempre. Dinero que no volverán a ver porque una vez que toman el dinero los delincuentes desaparecerán.

Algunas veces te dirán que has ganado la lotería, otras que has recibido una herencia de un pariente lejano. Te enviarán mensajes para que recojas un supuesto paquete. O te dirán que la vida los ayudó y para cumplir una promesa a Dios han decidido donar mucho dinero y te han elegido a ti.

Pero nada es cierto. Desconfía de todos los mensajes que te lleguen de desconocidos. La finalidad de todo esto es estafarte. Sea menos confiado. Hasta las personas más inteligentes han caído en estas trampas. El enemigo buscará la forma de hacerte confiar en él. Por eso siempre debes pedir a Dios discernimiento y poner en sus poderosas manos tu vida, y tus sueños. Por que solo Dios salva y solo Él ve lo que nosotros no podemos ver.

No pongas información bancaria, ni de tus tarjetas de crédito o débitos en sitios que no conozcas. Puedes terminar perdiendo todos tus ahorros. Y desconfía de lo que parece demasiado bueno para ser verdad. Nada es lo que parece ser. Y la internet es una jungla dónde triunfará siempre el más fuerte, el más listo. Pero si vas con Dios nada podrá tocarte.

 Amén hermanos y hermanas.

¿Por qué el Señor elimina personas que amas de tu vida?

La mayoría de las veces amados hermanos las personas hablan de superar los obstáculos. Pero solo el que sufre sabe lo que duele estar a punto de perder algo que amas con todo el corazón. En el momento en que lo comprendes sientes que te falta el aire. El corazón se te oprime y las lágrimas brotan como si nunca se fuesen a acabar.

Ese momento de tu debilidad lo aprovecha el enemigo para bajar tu autoestima. Para que te preguntes que has hecho mal. Para que cuestiones por qué siempre te ocurren cosas malas. Y para intentar arrastrarte a la depresión.

¿Qué debes hacer en medio de tu debilidad?

Dios tiene todas las respuestas y lo primero es la aceptación. Hágase la voluntad de Dios porque Él ve lo que no puedes ver; porque Él te libra de todo peligro. Eso no va a quitarte el dolor de una vez, pero te darás cuenta que cada lágrima elimina el peso profundo que cargas en el corazón. Que la carga se hace más liviana; porque el Señor está recibiendo todo ese dolor y está compartiendo tu pena.

¿Por qué el Señor elimina personas que amas de tu vida?

Nuestro Dios es Omnisciente, Omnipresente. Está en todas partes, a la vez. En el pasado, en el presente y en el futuro. Como padre amoroso nos guía. A veces nos preguntamos ¿Por qué el Señor elimina personas que amas de tu vida? Él ve las trampas y las armas que el enemigo forja para destruirnos. Y el dolor de ahora es la forma en que Dios nos evita un sufrimiento mayor en el futuro. Toda arma forjada contra los hijos que Dios ama no prosperará.

El Señor sacará de nuestra vida todo lo que hace daño, todo lo que no aporta a nuestra vida. Y cuando pasamos por ese valle de sufrimiento estará con nosotros. La fe nos sacará adelante y el dolor sacará lo mejor o lo peor de ti. Por eso es importante que escuches la voz de Dios.

El enemigo te dará ideas de venganza, a veces te pedirá que te humilles. No lo escuches . Porque si lo pones en práctica solo te traerá más dolor y te llenarás de odio. La voz del Padre te pedirá resignación y fe. Dios es el único que cumple todas sus promesas. Espera en Él. Y verás que tu sufrimiento de hoy será la puerta a tu felicidad en el mañana.

Gloria a Dios. Bendito sea tu nombre Rey De Gloria.

Cuando el enemigo se disfraza de ángel de Luz.

Hermanos y hermanas a veces es tanto el deseo que tiene el enemigo de destruirnos que se disfraza como ángel de luz para engañarnos. Toma la apariencia de nuestros sueños. Se aprovecha de nuestras debilidades y nos dice todo lo que queremos oír. Para cuando estemos ilusionados y felices contaminarnos con el odio de la decepción, para así apartarnos del propósito que Dios tiene para nosotros.

Desconfía de lo que parezca demasiado bueno para ser verdad porque no lo es, o Dios te ha bendecido más allá de lo que tus sentidos pueden entender. Por eso pide a Dios que abra tus ojos espirituales para deshacer las trampas del enemigo. Ora para que el espíritu Santo rompa toda arma que el enemigo intente usar en tu contra; entonces pasará algo que te sorprenderá.

El enemigo se convierte en un maestro que te enseña que no debes confiar en él mientras intenta convencerte de lo contrario. Puedes ver la trampa que te tiende, pero la rodeas y sigues. Y cuando está logrando convencerte entonces interviene el Espíritu y te vuelve a llevar al buen camino. Todo el que pone su confianza en Dios no será defraudado.

Lágrimas y dolor siempre habrá porque el dolor te hace crecer y valorar las cosas que realmente merecen la pena. Y te hace comprender que la verdadera felicidad está en las cosas que amas. En las pequeñas cosas de cada día. En el amor. No dejes de agradecer cada día a Dios por lo que tienes. Muchos quisieran tener lo que ahora tu desprecias y no pueden tenerlo.

Nunca dejes que el comportamiento egoísta y cruel de las personas a tu alrededor cambien tu esencia. El que es bueno da de la abundancia de su corazón. Y un pobre de corazón generoso siempre será rico. Sigue ayudando, aunque no te valoren. No esperes nada de los hombres porque tu recompensa viene de Dios.

 El que es malo solo cosechará rencor e infelicidad, aunque sea rico por fuera. Porque el codicioso nunca se saciará de acaparar ni de dañar a los demás y a sí mismo se trae la desgracia. Bendito Dios que nos da sabiduría para entender lo bueno y lo malo y que nos sostiene en nuestra debilidad.

Alabado sea el nombre de Jesús y que Dios los bendiga hermanos.