Apocalipsis.

apocalipsis-resumen-comentario-resumen-biblia-3

 Esa mañana había ido a pasar mis vacaciones en un hotel de la playa.¡ Al fin aire libre y libertad!

Había una red de piscinas de aguas azules que serpenteaba hasta el mar. Mi hermana se había encontrado un pretendiente muy rico que le regaló unos hermosos aretes adornados con dos grandes zafiros.

Yo misma le había dicho que era un joven muy apuesto. Palabras al viento. Ella lo despidió sin escucharlo siquiera.

Me había adormecido bajo el calor del sol cuando una extraña sensación me sacó de mi modorra. Enseguida pensé

─ ¿Dónde está mi hermana?

La busqué con la mirada pero no estaba. Presa de una congoja creciente salí a buscarla. Me percaté de que sin darme cuenta estaba caminando sobre las aguas poco profundas de la alberca.

Los huéspedes se quedaban con la boca abierta al verme andar sobre la piscina que terminaba bruscamente en el balcón del piso veintiuno. Uno de ellos estaba tan borracho que empezó a dormitar aferrado a la escalerilla.

No sé lo que pasó por mi cabeza en esos momentos. Me dije a mí misma que si podía caminar sobre el agua.¿ Por qué no sobre el aire? Temerariamente di un paso hacia el vacío. Allí estaba yo en medio de la nada sostenida quien sabe por qué invisibles alas o quizás por la voluntad oculta de un ser superior

Fui dando pequeños pasos hasta que entendí que no era un sueño. Siempre había querido hacer algo así. Cuando alcé la mirada mi hermana me observaba boquiabierta por la ventana del apartamento del frente.

En medio de mi alegría le grité

─ ¿Has visto lo que puedo hacer?

Volví a rehacer el peligroso sendero. Esta vez con ella que había descendido por el elevador para ver mis trucos. Sentí una idea que latía en mi interior impulsándome hacia la playa.

Ella me siguió como hacía siempre. Sin hacer preguntas. Osadamente caminé sobre las olas. Pero algo me alejaba más y más de la orilla. En un esfuerzo de deshacerme de aquella voluntad que se me imponía me elevé sobre el mar.

Todo pasó tan rápido. ¡Volaba sobre la playa! El olor del salitre penetraba los poros de mi piel. Una muchedumbre me miraba en silencio mientras yo planeaba sobre las transparentes aguas. Luchando contra algo que quería que me elevara hacía el infinito. ¡Pero tenía miedo hacerlo!

La extraña sensación de peligro que me despertara cuando salí a buscar a mi hermanita se hizo más fuerte. Bajo mi mirada el océano se fue poniendo oscuro. Enormes peces empezaron a surcar las aguas saliendo de las profundidades del abismo.

Me acerqué para observarlos de cerca. Aquellas criaturas eran oscuras como la pez y sus ojos parecían carbones encendidos. Casi llegué a tocarlos con las manos.

Aquella cosa invisible que me acechaba no se rendía. Siguió tirando de mi hasta que el primer gran terremoto de muchos sacudió la tierra. Los edificios se hundían desde sus cimientos y el suelo de concreto se fracturaba dejando al descubierto peligrosas cimas.

Del mar empezaron a emerger cientos de poderosos tornados que barrieron la playa. Engullían los edificios del hotel haciendo explotar las tuberías de gas. Los escombros y el fuego se mezclaban a una velocidad prodigiosa destruyendo todo lo que se interponía en el camino.

Perdí a mi hermana en medio del fragor de la destrucción. Con el temor mis habilidades se redujeron. Mi único deseo era llegar al pueblo donde se había quedado mi madre. Volé sobre el fuego y los escombros.

No podía elevarme más arriba de los altos techos aunque lo intentaba con todas mis fuerzas. Mi vuelo era lento y dificultoso.

─ ¿Donde estás ahora invisible ser?¡Me has abandonado!¡Te has rendido!¿ Es este mi destino?

A mi alrededor los edificios se derrumbaban con estruendo. A mis espaldas rugía el enorme tornado de fuego que iluminaba el atardecer como una gran antorcha.

Intentando remontar el último de los edificios sentí un latigazo sobre el hombro y la espalda. Había sido golpeada por un afilado cable desprendido de los escombros. Entre oleadas de un dolor punzante fui descendiendo. Mi mente se nublaba por la pérdida de sangre.

Una mujer al ver mi estado me trasladó a una casa cercana. Debajo había un inmenso bunker subterráneo. Caí desmayada.

Desperté pocas horas después. La herida que me cruzaba la espalda había sido suturada. Mi primer pensamiento fue;¡ Mi madre!. Me levanté como pude. Salí a la calle cubierta de ruinas humeantes.

El tornado había ido hacia el este con su carga de destrucción mientras yacía inconsciente .

Corrí entre los escombros. Unos escasos cien metros me separaban de la casa que rentaba mamá. A lo lejos pude ver el torbellino de viento y fuego que se acercaba. Después de rodear nuestras pequeña isla había tomado fuerza.

Ella estaba sentada afuera con la mirada triste. Al verme sus ojos se iluminaron.

La arrastré conmigo.

─ Vamos mamá. Hay un refugio cerca. Allí estaremos a salvo.

─ Hija no podemos dejar la casa.¡ He visto ladrones!Acaban de robar en la casa de Marta aquí al lado.

Por su respuesta entendí que estaba en shock. Tiré de ella aconsejándole que era mejor salvar la vida que morir junto a unas cuantas chucherías materiales.

El color se hacía más fuerte. Mis heridas se habían abierto con el esfuerzo. Mamá estaba débil para andar y hube de cargarla sobre mis hombros. Tras de mí rugía el torbellino de fuego . A escasos treinta metros estaba el bunker.¡ La salvación estaba tan cerca! Pero las fuerzas se me habían agotado

Mi madre lo notó. Me pidió con lágrimas en los ojos que la dejara allí.

─ Yo ya he vivido suficiente mi niña. Sálvate tú.

Con fuerzas sacadas del dolor me elevé veloz hacia el cielo. ¡No la abandonaría! Podía sentir su cuerpo frágil aferrarse a mí. Subí hasta quedarme sin respiración. Desde allá arriba vi lo que quedaba de nuestro mundo. Fuego y escombros.

─ ¿Mamá?. ¡Mira!. ¡Nuestra tierra! Solía ser zul.

Toc, toc, toc.

─¡ Hija! Despierta. Llegarás tarde al trabajo.

Autor: novarosales

Amo la redacción y me hace feliz que encuentres la respuesta a lo que buscas. Este es el oráculo, todas tus dudas serán respondidas aquí ¿ Algo te preocupa y te quita el sueño?Pregúntame; te sorprenderá constatar que tengo todas las respuestas que necesitas. No todas mis respuestas serán lo que quieres oir pero serán lo que necesitas para sanar y empezar de nuevo un camino mejor donde te esperan cosas maravillosas. Decídete a preguntar ¡ Te espero!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s