Ser cristiano no es ser perfecto somos hombres y mujeres en Dios.

Hermanos y hermanas se ve mucho en nuestros días que cuando uno de los siervos de Dios cae en la tentación solo recibe reproches y aislamiento. Este comportamiento no lo ayuda, sino que lo aleja de Dios.

Hay que recordar en todo momento que cuando recibimos los ataques más fuertes del enemigo; es porque el propósito de Dios en nuestras vidas es grande. Satanás siempre tratará de eliminar este potencial peligro que nosotros representamos para él, poniendo la piedra de tropiezo en la vida del creyente. Y la única arma que nos protege del enemigo es la oración y la unidad. Unidos en Cristo Jesús somos fuertes.

Por lo que los exhorto a orar. El cristiano que peca es un soldado de Dios herido en batalla. No es que no ama a Dios; No es que no le duele haber perdido una batalla frente a Satanás. Pero una batalla no es la guerra. Hay que levantarse sacudirse y Decir Dios mío caí, pero aquí estoy. Límpiame Jesús de mi iniquidad y toma mi mano porque soy débil, pero te amo.

Así que hermano donde quiera que estés, si has cedido a la tentación una y otra vez. No te rindas, no estás solo o sola. Aquí estamos para orar por ti. Cristo te ama y nosotros también.

Oración para alabar a Jehová y permanecer en su gracia.

Todos necesitamos de Dios en nuestra vida. Él es sustento de nuestra fe y nuestra coraza para proteger el alma y vencer al enemigo en tiempos de angustia.

A Dios se le alaba en todo tiempo, porque el escucha y valora nuestras obras y motivos. Tu angustia nunca debe ser mayor que tu fe. Porque tú sabes que Dios todo lo puede solo necesitas creerlo.

La Alabanza nos conecta con Dios y nos protege del mal.

Así es. Cuando alabas al creador, todo mal espíritu se aleja lo más que puede; porque la alabanza te conecta con Dios y su gracia desciende sobre ti. Por eso hay que alabar a Dios en todo momento incluso desde nuestro corazón.

Salmo 16:1-11

Guárdame oh Dios mío, porque en ti me he refugiado. Oh alma mía, dijiste a Jehová: ¡Tú eres el Señor! Para mí no hay bien aparte de ti. Para con los santos que están en la tierra y para con los íntegros es toda mi complacencia.

Se multiplicarán los dolores de quienes se apresuran tras otro dios. Yo no ofreceré sus libaciones de sangre, ni con mis labios mencionaré sus nombres. Oh Jehová, porción de mi herencia y mi copa. Tú sustentas mi destino. Los linderos me han tocado en lugar placentero; es hermosa la heredad que me ha tocado.

Bendeciré a Jehová que me aconseja, aún en las noches me corrige mi conciencia. A jehová he puesto siempre delante de mí. Porque está a mi mano derecha, no seré movido. Por tanto, se alegró mi corazón y se gozó mi lengua. También mi cuerpo descansará en seguridad.

Pues no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción. Me mostrarás la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud de gozo, delicias en tu diestra para siempre.

La causa de la infertilidad es el desconocimiento de Dios.

Muchas son las mujeres que hoy en día sufren esterilidad, sin saber que la causa de la infertilidad es el desconocimiento de Dios y sus palabras. Muchas son las mujeres que en las escrituras recibieron el milagro de dar vida después de muchos años.

Pero muchas más son las que han recibido el milagro en nuestros días sin someterse a costosos tratamientos de fertilidad, que la mayoría de ellos no salen como se planean; y en la mayoría de los casos la espera trae consigo más de un bebé. Y lo que se esperaba como bendición termina destruyendo la mayoría de estos matrimonios, por la imposibilidad de poder proveer para estas criaturas.

Dios puede quitar la causa de la infertilidad de tu vida y traer felicidad.

Seguramente escuchaste de Ana la madre del profeta Samuel. Ana fue estéril por muchos años. Las personas la consideraban una vergüenza y se reían de ella y la menospreciaban. Siendo la esposa de un sacerdote del Dios altísimo Ana no oraba y no creía. Hasta que un día en el templo decidió orarle a Jehová diciéndole:

Jehová de los ejércitos, si te dignares a mirar la aflicción de tu sierva y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva. Sino que dieras a tu sierva un hijo varón. Yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida y no pasará navaja sobre su cabeza. Samuel 1: 11 El resultado de esta plegaria fue uno de los profetas más grandes de todos los tiempos, Samuel. Y después de esto Dios bendijo a Ana con tres hijos y dos hijas.

¿Cómo puedo quitar la causa de la infertilidad de mi vida?

Si te dijesen que hagas algo muy difícil, o que des mucho dinero para conseguir tener un hijo lo haces porque estás desesperada. Sin embargo, lo único que debes hacer es poner tu confianza en Dios con una oración legítima.

Poner tu vientre en manos de nuestro arquitecto cada día y decirle: Señor, creador y hacedor mío. Acuérdate padre mío de mí. Perdona mis transgresiones porque desconozco lo que debo de hacer para agradarte. Te pido que te acuerdes que soy tu creación y que necesito de ti. Padre te ruego que fructifiques mi vientre; para ti nada es imposible y sé que si es tu voluntad podré abrazar a mi hijo y darte las gracias por tu misericordia.

Hace mucho que sufro por mi situación padre, mi matrimonio no va bien, mi pareja se aleja poco a poco de mí. Cambia mi tristeza en gozo padre y mi debilidad en fuerza en el nombre poderoso de Jesús te lo ruego. Que mi tristeza de hoy sea mi alegría de mañana y que el hijo que me des, traiga el amor, la paz y la felicidad a mi familia. Recibo mi milagro en el poderoso nombre de Jesús. Porque así lo creo y en su poderoso nombre y por el poder de Espíritu Santo me será concedido.

Esta oración te ayudará a realizar tu milagro, que no te frene la edad, que no te frene si has tenido una operación y te han quitado los órganos reproductores. ¡Dios todo lo puede! Si estás leyendo este mensaje es porque Dios quiere que sepas que Él es el Dios de los milagros y es el mismo hoy y siempre.

No te cuesta nada, poner tu esperanza en Dios; si sabes que la medicina no puede ayudarte. Ya probaste todo, ya hiciste lo que podías y no resultó. Empieza por donde debiste empezar. Pon tu vientre en manos de Dios y permítele hacer tu milagro. Solo tienes que creerlo. Todo lo que pidamos en el nombre de Jesucristo con fe nos será concedido por Jehová.

 No olvides repetir la oración cada día. El Señor aprecia la perseverancia y no te dejará olvidada.

Amén.

Salmo trece para perseverar en la oración.

Las oraciones que emitimos a nuestro Dios no siempre son contestadas con rapidez. A veces el señor pone aprueba nuestra fe y mientras alrededor nuestro suceden milagros; solo vemos silencio para nuestros problemas que siguen aumentando cada vez más.

No te desalientes, porque las grandes bendiciones tardan en llegar, pero son firmes como una roca de fundamento y el Señor escucha y escudriña nuestros corazones cada día. Utiliza el Salmo trece para clamar a Dios y derramar tu pena a sus pies.

Salmo trece. No te canses de clamar por tu milagro.

Dice el Salmo 13: 1-6 Hasta cuando Jehová ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuando esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuando pondré consejos en mi alma, con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?

Mira, respóndeme oh Jehová Dios mío; alumbra mis ojos para que no duerma de muerte. Para que mi enemigo no diga lo vencí. Mis enemigos se alegrarían si yo resbalara. Más yo en tu misericordia he confiado. Mi corazón se alegrará en su tu salvación. Cantaré a Jehová porque me ha hecho bien.

El salmista a pesar de que sufre y no ve respuestas confía en Jehová.

Así es hermanos, en este pasaje de los salmos. El salmista está desesperado porque Dios no le ha dado respuesta, a sus problemas. Se siente abrumado, perseguido y tiene miedo de la muerte.

Sin embargo, clama por la misericordia de Dios porque sabe que solo Jehová tiene las respuestas a lo que tanto necesita; y aunque lleva tiempo gimiendo y clamando no pierde la fe de que el Señor le va a conceder la salvación y que al final alabará al altísimo y cantará para Él, porque habrá recibido su milagro.

Recibe estas palabras con el corazón y atesóralas. No dejes de agradecer cada día por lo que tienes, aunque te falten muchas cosas. Aunque estés sufriendo clama a Dios que El escuchará tu voz y pronto como el salmista cantarás porque Jehová te hará bien; Jehová tendrá misericordia de ti.

¿Se puede perder peso sin gastar dinero y sanamente?

Claro que sí, podemos perder peso sin gastar dinero, lo importante es seguir los pasos necesarios para desintoxicar el cuerpo de forma natural y así lograremos excelentes resultados. Soy la nutricionista Julia y te enseñaré cómo perder esos kilitos de más.

Ya sabes que todos los metabolismos no son iguales y que las mujeres mayores de 45 y que han tenidos hijos, acumulam más grasa en la barriga, espalda baja y en los muslos de manera general. Unas acumulan más grasas otras menos pero el proceso de eliminación es el mismo.

Primer paso para perder peso sin gastar dinero.

Utilizaremos productos que utilizamos en nuestra cocina y que tenemos a mano todo el tiempo.

  1. Limón (1unidad)
  2. Apio (1 ramita)
  3. Té verde (una cucharadita o una bolsita)
  4. Rábano (un rábano pequeño rayado)
  5. Ajo

Estos ingredientes son potentes antioxidantes, y además son depurativos por lo que si eres propensa a la retención de líquido te van a sentar estupendamente. Vamos a utilizar una cacerola pequeña, le echaremos dos tazas de agua y la vamos a poner al fuego.

Cuando empieza a hervir agregamos un limón cortado en rodajas, el rábano rallado y la cabeza de ajo. Dejamos al fuego por cinco minutos y lo retiramos. Una vez retirado del fuego agregamos inmediatamente la rama de apio y el té verde. Se deja reposar por tres minutos y se cuela.

Segundo paso para perder peso sanamente.

Una vez que hemos hecho nuestra infusión la vas a tomar 10 minutos antes del desayuno en ayunas. Vas a orinar un poco más en el proceso, pero es bueno hacerlo. Porque eliminarás todas las toxinas dañinas y el líquido retenido.

Si tienes diabetes o tiroides asociadas al sobrepeso tomarás dos tazas al día en la mañana y antes de la cena. Este tipo de tratamiento natural lo harás por un mes. El resultado será 8 kilogramos menos y una salud de hierro. Si deseas seguir perdiendo peso puedes repetir el tratamiento.

¿Cómo debo comer para perder peso durante el tratamiento?

Te recomiendo desayuno, comida y cena; y una pequeña merienda si es posible antes de cada comida principal (a media mañana y a media tarde) Puedes comer de todo, pero ¡Cuidado con las porciones! El secreto de la alimentación sana no es dejar de comer sino comer menos, y que el organismo haga una pequeña digestión cada 3 o 4 horas.

 Cuando comes menos, pero lo haces 5 veces al día incluyendo las meriendas claro está. Tu cuerpo funciona como una maquinaria ajustada. No solo pierdes peso, sino que mejoras las funciones de los órganos internos.  

¿A qué le llamas comer menos? ¿Puedes darme una idea de como empezar?

Desayuno ligero (leche, jugo o café con o sin leche o lo que tomes en la mañana una taza) pan o galletas 2 rodajas, huevos (puedes poner un poquito de queso o untar ligeramente con cremas. Si comes dos huevos duros, fritos a la plancha o tortilla o revueltos es magnífico porque te mantendrá saciado.

Media mañana se puede comer una fruta, una taza de jugo, un café, yogurt, leche. Lo que desees de todas estas opciones, pero solo una opción a la vez. En la comida puedes comer hasta tres platos ligeros (carne, carbohidratos, verduras y ensaladas o legumbres)

Las legumbres son los garbanzos, frijoles, habas, lentejas etc. No tengas miedo no engordan y tienen bastante fibra. Te lo recalco porque hay personas que creen que los cocidos engordan y no es así. Solo te engordan si te excedes echándoles carnes o tocinos grasos. Cócelos con verduras.

A media tarde merienda a base de frutas o lácteos. La cena será una Comida muy ligera a base de proteína y verduras (Carnes magras o pescado; acompañadas de vegetales a la plancha o ensaladas) también puede ser pavo, pollo o menudillos. La pechuga de pollo es una opción muy buena.

Los resultados los vemos a partir de la primera semana. Cuando los veas déjame tu like y comparte para que otros puedan beneficiarse. También déjame tu comentario. Si tienes dudas y deseas ayuda gratuita escríbeme y te ayudaré a perder el peso.

Dios los bendiga.

Salmo seis para curar enfermedades y vencer al enemigo.

Muchos ustedes habrán pasado por situaciones delicadas de salud y algunos se habrán recuperado. Pero, otros continúan sufriendo de dolencias diversas que hacen que la vida sea difícil. Dios no quiere que suframos.

Las enfermedades no son castigos de Dios. Sin embargo, cuando están sobre nosotros, el Señor las usa para atraernos a él y para darnos sanidad en su nombre.

Salmo seis. Oración efectiva para los que sufren enfermedades.

Cuando sientas que ya no puedes seguir, que la vida duele demasiado no te olvides de este poderoso salmo que el Señor nos ha dejado para recordarnos que Él continúa entre nosotros. Salmo 6:1-11

Jehová, no me reprendas en tu enojo, ni me castigues con tu ira. Ten misericordia de mí, oh Jehová porque estoy enfermo; sáname oh Jehová porquemis huesos se estremecen. Mi alma también está muy turbada. Y tú Jehová ¿Hasta cuándo? Vuélvete oh Jehová, libra mi alma; Sálvame por tu misericordia. Porque en la muerte no hay memoria de ti.

En el Sedo a fuerzas de gemir. Todas las noches inundo de llanto mi lecho, riego mi cama con mis lágrimas. Mis ojos están gastados de sufrir. Se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.

 Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad, porque Jehová a oído la voz de mi lloro. Jehová a oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración. Se avergonzarán y turbarán todos mis enemigos. Se volverán y serán avergonzados de repente. Hijo de benjamín.

Cada faceta de nuestras vidas está representada en la biblia.

En nuestro libro sagrado podemos encontrar respuestas a todos los problemas cotidianos. En su inmensa sabiduría Dios nos dice cómo actuar en todo momento y sobre todo demuestra que la falta del conocimiento de Dios es lo que produce miseria, enfermedades y problemas sin fin.

Las respuestas que buscas están ahí. La sabiduría es un don de Dios y el que lo encuentra está bendito. En el temor a Dios está la verdadera sabiduría y la fuente de todas las bendiciones. Estudia tu biblia y pide discernimiento para entenderla al espíritu de Dios. Verás como tu vida cambia y fructifica como la tierra seca y sedienta que recibe lluvia y produce hierba, flores y árboles.

Un asesino se forma con dos partes de codicia y tres partes de desobediencia.

Bien dice la biblia que el temor a Jehová es el principio del conocimiento, pero los insensatos desprecian la sabiduría y la disciplina. Dice en Proverbios 1:7-8. Escucha hijo mío la disciplina de tu padre y no abandones la instrucción de tu madre; porque diadema de gracia serán a tu cabeza y collares a tu cuello.

La sociedad consumista que vivimos crea desigualdad y muchos de los menos favorecidos aspiran a vivir vidas lujosas y a obtener este sueño a cualquier costo. La codicia es un arma que el enemigo sabe explotar muy bien. Satanás se aprovechará de tus debilidades para hacerte caer en sus redes.

Si quieres mejorar tu vida solo Dios puede ayudarte. Ora al Señor.

La codicia empieza cuando envidias lo que no puedes tener con tu posición social. Pero el deseo crece en tu corazón y te encuentras pensando en como obtener más dinero, como tener ese carro que quieres o como crecer rápidamente en tu negocio.

Cuando la familia está lejos de Dios y aún con Dios los jóvenes son vulnerables a los ataques del enemigo. Si tu hijo no conoce a Dios ahí fuera hay una jungla de peligros. El hijo que no conoce a Dios no sabe cómo amar y respetar a sus padres. Por eso no podrás controlarlos sin la ayuda del Señor.

Los jóvenes adolescentes son muy vulnerables al enemigo.

Al hijo irrespetuoso los malos amigos lo arrastran fácilmente, Satanás los manipula. Por eso puede caer en la droga, alcohol, unirse a pandillas, robar, pero la mayoría de las veces termina derramando sangre inocente. Todo por la codicia, más dinero, más lujos, más poder. Porque no hay temor de Dios en él. Por eso Dios te dice que instruyas a tu hijo desde la cuna.

Dios en su visión universal dice: Hijo mío si los pecadores te quieren persuadir no lo consientas. Si te dicen ven con nosotros, estemos al acecho para derramar sangre inocente. Embosquemos sin motivo al inocente. Hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de ganancias, echa tu suerte con nosotros; tendremos una sola bolsa. No andes hijo mío dice el Señor en el camino de ellos. Aparta tu pie de sus senderos. Porque sus pies corren al mal y se apresuran a derramar sangre.

El fin de los codiciosos es la muerte dice el Señor.

Ellos ponen asechanza a su propia vida dice Dios. A su propia vida le ponen una trampa. Ese es el camino de todo el que es dado a la codicia, la codicia quita la vida a los que la poseen. Todo lo perderá el codicioso hasta su propia vida. Así dice la palabra de Dios en Proverbios 1:11-19

Todo el que tiene hijos interiorice esta enseñanza. Al niño se le educa en la palabra de Dios desde la cuna. La palabra los hace crecer fuertes espiritualmente; y cuando llegan las pruebas, el conocimiento que tienen de las escrituras son un escudo frente al enemigo. Podrán tomar sus propias decisiones, pero conociendo el riesgo a que se exponen. Si el corazón es malvado sus pies correrán al mal. Pero si su corazón es justo Dios los librará de la prueba y el enemigo no podrá segar su vida.

Salmo cinco. Busquemos nuestra comunión con Dios.

En esta etapa en la que estamos interiorizando los salmos y la sabiduría oculta en ellos; no puede faltar el salmo cinco. Este es uno de mis favoritos porque aporta una mayor intimidad con Dios en la oración. Cuando te sientas cansada, angustiado o preocupada este salmo te dará fuerzas y nuevas energías para continuar avanzando.

El cristiano pasa por pruebas muy duras y momentos de debilidad en el camino hacia la salvación. El enemigo pone tropiezo constante en nuestras vidas y solo la oración y la fe nos hace libres de todas las asechanzas del enemigo. Tienes que saber que ser cristiano no significa que nada te pasará, significa que Dios te da la fuerza para vencer en la batalla, pero te quedarán las cicatrices.

Salmo cinco. Jehová escucha tu voz Salmos 5:1-7

Escucha oh Jehová mis palabras, considera mi suspiro. Atiende la voz de mi clamor; Rey mío y Dios mío porque a ti oraré. Oh Jehová de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré ante ti y esperaré. Porque tú no eres un Dios que se complace en la perversidad, la maldad no habitará junto a ti.

Los arrogantes no se presentarán ante tus ojos; aborreces a los que obran iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abomina Jehová. Pero yo por la abundancia de tu gracia, entraré en tu casa y en tu temor me postraré hacia tu santo templo.

La espera a veces es larga pero Dios responde.

No te desesperes cuando todo va mal. El arma para vencer siempre está delante de tus ojos y puedes utilizarla con tu voz o con la voz de tu corazón. La oración es tan poderosa que usada con fe verdadera puede realizar milagros increíbles.

Cuando todo se pone más difícil y parece que nada puede ser peor es el momento de la respuesta, el momento que Dios fijó para restaurar tu vida. Gózate en el Señor y agradece por lo que tienes el que agradece por lo poco Dios lo pondrá en lo mucho. Se fiel en lo poco para que el Señor se agrade de ti y aumente tus días y tus dones.

Guíame Jehová en tu justicia. Salmo 5: 8-12

Guíame oh Jehová en tu justicia, a causa de mis enemigos endereza tu camino delante de mí. Porque no hay sinceridad en sus bocas; sus entrañas están llenas de destrucción. Su garganta es un sepulcro abierto, y con su boca hablan lisonjas. Decláralos culpables oh Dios, caigan por sus propios consejos. Échalos por la multitud se sus rebeliones. Porque se rebelaron contra ti.

Se alegrarán todos los que confían en ti. Para siempre gritarán de júbilo pues tú los proteges. Los que aman tu nombre se regocijarán en ti. Porque tú oh Jehová protegerás al justo. Como un escudo lo rodearás con tu favor.

Esta es una oración para empezar la mañana con el favor del altísimo. No te desanimes y pon tu carga en el Señor. Ilumínate con su sabiduría y deja todo en sus manos. Los tiempos de Dios son perfectos solo confía y espera en El.

Salmo cuatro, para quitar la angustia y perseverar en la fe.

El salmo cuatro como el tercero son salmos de invocación en tiempos difíciles. Salmo cuatro es para darle más fuerza a tu clamor en medio de la dificultad. Para recordarte que, aunque todo se pone más difícil se debe perseverar para que Dios escuche.

Muchas veces durante la prueba todo se pone más difícil aún después de orar durante algunos días. La perseverancia es lo que nos mantiene firmes y la fe lo que nos permite seguir esperando por el milagro.

Respóndeme cuando clamo oh Jehová. Salmo 4: 1-8

Respóndeme cuando clamo oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia tú me hiciste ensanchar. Ten misericordia de mí y escucha mi oración. Hijos de los hombres; ¿Hasta cuando volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad y buscaréis la mentira? Selah.

Sabed pues que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová escuchará cuando yo a Él clamare. Temblad y no pequéis. Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama y callad. Selah. Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Jehová.

Muchos son los que dicen ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros oh Jehová la luz de tu rostro. Tu diste alegría a mi corazón mayor que la de ellos cuando abundaba su mosto y su grano. En paz me acostaré y así mismo dormiré porque solo tú Jehová me haces vivir confiado,

Antes de dormir usa el salmo cuatro para proteger tus sueños.

Cuando te vallas a la cama usa esta oración poderosa para encomendar tu vida y tus sueños al altísimo. En al mañana te levantarás con fuerza y nuevos ánimos para enfrentar tus retos. Dios te carga de energías positivas durante tu sueño y eso te dará las fuerzas que necesitas para guerrear un nuevo día. Con el poder de Dios como escudo.

El Salmo tercero. Protección contra los enemigos y para enfrentar dificultades.

Muchas son las ocasiones en que atravesamos periodos de gran dificultad, en los que nuestra fe es puesta a prueba de disímiles formas. En el trabajo, en el hogar con los amigos. Pero esos momentos de tristeza e inseguridad pueden ser alejados con el poderoso salmo tercero.

El salmo tercero es un clamor de ayuda en los momentos de más necesidad. Una súplica que trasciende el espíritu y llega a los pies del nuestro salvador.

Jehová es mi escudo Salmos 3: 1-8

Oh Jehová cuanto se han multiplicado contra mí mis adversarios. Muchos son los que se levantan contra mí. Muchos son los que dicen de mí: no hay para él salvación en Dios. Selah. Más tu Jehová, eres escudo alrededor de mí, mi gloria y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a Jehová y Él me respondió desde su monte santo. Selah.

Yo me acosté y dormí, y desperté porque Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente que pusieren sitio contra mí. Levántate oh Jehová sálvame Dios mío. Porque tu heriste a mis enemigos en las mejillas. Los dientes de los perversos quebrantaste. La salvación es de Jehová. Sobre tu pueblo sea tu bendición. Selah.

El salmo tercero. La fe verdadera obra milagros.

Si estás abatido y te sientes acorralado por pruebas difíciles. Entra en tus aposentos y cerrada la puerta clama al Señor. Si las palabras no llegan este salmo es una invocación poderosa para que Dios te escuche. Él verá y oirá tu aflicción y te responderá desde su morada celestial.

Todo lo que pidamos dijo nuestro señor Jesucristo en su nombre por nuestra fe en su gracia nos será concedido. Solo tienes que creerlo. Dios nos ama. Él no te pondrá una carga que no puedas soportar ni una prueba que no puedas vencer. Él que persevera en la oración cosechará victorias.

Amén.